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Posts Tagged ‘Kant’

Breve historia de la felicidad

octubre 13, 2010 9 comentarios

 

La felicidad es un fenómeno universal, natural de los seres vivos. Sabemos que los animales pueden ser más o menos dichosos conforme al trato que le dispensen sus dueños o la relación con su entorno. De hecho, se sabe que pueden llegar a padecer depresiones a todos los niveles. Sin embargo, realizar una historia  generalde la felicidad animal, sería harto complejo.

Hoy en día, las dos palabras con mayor número de búsquedas en Google son “Felicidad” y “Amor.” Este es un dato lo suficientemente revelador como para llevarnos reflexionar sobre este sentimiento que, por  ser tan codiciada,  ha protagonizado tratados filosóficos, religiosos y científicos, pero también algunos textos sociales y ambientales. ¿Se ha concebido siempre igual a lo largo de nuestra historia? ¿Dónde está verdaderamente la felicidad?¿Es posible ser plenamente feliz?. Estas son las preguntas que Eduardo Punset trata de responder en uno de sus mejores libros “El alma está en el cerebro”, cuyo último apartado publicamos a continuación.

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El empleado de la semana… Kant!

marzo 7, 2009 4 comentarios

Inmanuel Kant, filósofo prusiano, de su Königsberg. Nacido en 1724 y muerto en 1804, pese a su longeva vida, su producción filósofica por escrito se empieza a plasmar ya entrando en la cincuentena, y es que su pensamiento necesita maduración.

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Kant, las mujeres y la puntualidad.

diciembre 3, 2008 5 comentarios

De Filosofía para bufones, por Pedro González Calero

     *Kant procedía de una familia humilde y durante su juventud pasó bastantes penurias económicas. Solo cuando consiguió un puesto de profesor en la Universidad de Königsberg pudo empezar a vivir más desahogadamente. Por otra parte, vivió toda su vida soltero y de ahí que, cuando le preguntaban cómo es que no se había casado nunca, Kant respondía medio en broma:

     -Cuando pude haber sifrutado del matrimonio no estaba en condiciones de permitírmelo, y cuando pude permitírmelo no estaba ya en condiciones de disfrutarlo.

     *Kant era un hombre muy metódico. Se levantaba, comía y se acostaba todos los días a la misma hora. E igual de puntual era su paseo vespertino, a las cinco de la tarde, ni un minuto más ni un minuto menos (sólo la lectura del Emilio de Rousseau le hizo olvidarse de su paseo diario durante algunos días). Tanto es así que, aunque un poco sarcásticamente, se decía que sus paseos les servían a los vecinos para poner en hora sus relojes.