Inicio > Actualidad > Sobre las cárceles de mujeres y la televisión

Sobre las cárceles de mujeres y la televisión


La cárcel es una institución que explica, en cierta manera, la sociedad moderna. Lleva varios siglos con nosotros como la principal pena que infligimos a una transgresión de la norma, pero no sabemos demasiado sobre ella. Es un lugar opaco, que proyecta muy poca información al exterior y que proyecta más miedo que curiosidad. Algunos estudiosos se han acercado a su realidad, al estudio de por qué las prisiones se han convertido en un elemento estable de la sociedad moderna. Pese a lo que se diga en muchas ocasiones, la cárcel no es un fracaso. Si lo hubiese sido, hubiese desaparecido mucho tiempo. Habrá que olvidar, por tanto, que la misión de la cárcel no es reformar al individuo, o al menos no la única.

El panorama investigador en torno a las prisiones aún se encuentra en construcción. Para profundizar en estas cuestiones podemos acudir a un autor ya clásico como Michael Foucault o a David Garland, que da una vuelta de tuerca a toda el pensamiento de las ciencias sociales respecto al castigo y la prisión.

Ese panorama se reduce, aún más, cuando hablamos de las prisiones de mujeres. Un espacio que proyecta aun mayor opacidad al exterior y que no ha requerido tanto la atención del público. Si nos referimos a la historia de su encarcelamiento no está de más echar un vistazo a la obra de Fernando Hernández Holgado, que ha estudiado la experiencia carcelaria en Ventas y la Modelo en República, Guerra Civil y Franquismo. Si nos queremos acercar a la experiencia actual hay investigadores que se centran en estos asuntos, como Elisabet Almeda, Julián Carlos Ríos Martín, Silvia Andreu Medero, etc.

En España hay hoy unas 5000 mujeres en la cárcel, representando la mayor tasa de encarcelamiento femenino. Ya ha sido largamente comentado que nuestro país una de las tasas de criminalidad más bajas de Europa Occidental y, sin embargo, tenemos la mayor tasa de encarcelamiento. Algo falla, lógicamente. Además, si ha bajado el número de encarcelados en los últimos años no ha sido porque las penas sean más benignas (de hecho ahora se ha aprobado la prisión permanente revisable, una forma de implantar la cadena perpetua de forma sibilina), sino por la expulsión de inmigrantes.

De cárceles, mujeres y televisión

Pero este artículo no pretende ser un estudio sobre la casuística de la mujer en la prisión española, pues para eso hay muchos estudios de las personas que hemos reseñado anteriormente. O baste una búsqueda en Dialnet para encontrar muchas más.

Aquí queremos hablar de un fenómeno que ha llegado a nuestras pantallas televisivas, el de las cárceles de mujeres. Tras el éxito en Estados Unidos, y en buena parte del mundo, de Orange is the new black, hace pocas fechas se estrenaba en España la serie Vis a vis, que tiene ciertas similitudes con la serie americana, amén de muchas diferencias, pero que nos llevan a preguntarnos ¿qué tienen las cárceles de mujeres para que sean atractivas?

Imagen de las protagonistas de vis a vis

 

Antes de responder a esa pregunta, debemos poner en algo más de contexto. La serie Orange is the new black es emitida en Estados Unidos por Netflix, una plataforma de streaming. Esta serie nació en 2013 como adaptación del libro del mismo nombre de Piper Kerman, que narra su estancia en prisión. Esta serie arranca cuando una chica neoyorkina de clase acomodada tiene que entrar en prisión por un “error” que cometió hace unos años. Ese error fue hacer de “mula” de dinero para su entonces novia. Hay que reseñar que cuando entra en la prisión se haya prometida y que cuando da sus primeros pasos en la prisión de Litchfield, se encuentra con la susodicha, con lo que las tensiones están servidas. Pero más allá del guion, que es bueno, divertido con dosis de humor negro aplastantes y con mucha expresividad, llama la atención el feminismo latente en la serie, con algunos matices. Es una serie que trata las relaciones entre mujeres (y también con hombres) en un medio como es una prisión en la que las emociones saltan por los aires. Las actrices (salvo algunas protagonistas) no han sido escogidas siguiendo el patrón del star system americano, con lo que las escenas de desnudo, no buscan tanto atrapar al espectador que se sienta atraído por el cuerpo femenino desnudo, sino mostrar la realidad de la cárcel. A todo esto se añade una potencia visual que ha hecho que esta serie tenga ya un sello propio.

Por su parte, Vis a vis acaba de nacer. Es una producción de Globomedia para Antena 3. Parece que es un intento por hacer una serie al estilo americano (los guiños son evidentes), en cuanto a una serie que no busca llegar a un público muy extenso, sino que propone una temática concreta. Una apuesta arriesgada en un mercado sin tantos televidentes como es el español. La serie comienza cuando la protagonista ingresa en prisión tras un delito de estafa y blanqueo de capitales y, como de momento solo lleva dos capítulos (y no me ha dado tiempo a ver el segundo todavía), no podemos decir mucho más de ella. Aun así, las diferencias son evidentes, ya que esta serie parece centrarse más en subtramas de delitos y crímenes que (solo) en las relaciones de las mujeres. Las reclusas están en un centro privado y llevan uniforme, algo que no sucede en España, y que quizá ha sido realizado de forma premeditada, como un intento de marcar más terreno con la realidad, o también, como una concesión al imaginario yankee.

Pero entonces, ¿por qué triunfa OITNB?, y ¿por qué ha tenido buena acogida Vis a Vis?

 

Las cárceles reproducen un microcosmos, son imagen de la sociedad que hay fuera. Es cierto que se ha venido diciendo que la cárcel ha cambiado mucho desde los años ochenta, cuando la droga destrozó todas esas relaciones sociales y subordinó todas las posiciones de poder a ella. Pese a todo, al final son personas que tienen que convivir en un medio adverso, con muchas problemáticas a sus espaldas. Con lo cual, ver una serie sobre presas es como ver una serie sobre un grupo de amigas. Tenemos representados todos los modelos, por decirlo así, de mujeres que existen.

De igual forma, aunque conozcamos poco sobre las cárceles, existe una cierta mítica sobre estos espacios. Las películas nos ofrecen leyendas sobre presos que consiguen burlar los más sofisticados sistemas de seguridad y salen de las cárceles, injusticias cometidas con gente que está dentro, etc. Con lo cual, el elemento de tensión de la cárcel, donde en cualquier momento puede prender una chispa, es algo siempre interesante para el televidente. En este sentido, el modelo americano cuaja. Un caso contrario serían el de los juicios, que en Estados Unidos son muy apreciados en el cine y televisión y que en España nunca han recibido la respuesta del público (quizá tenga que ver nuestro sistema judicial).

Por último, en nuestro análisis no deberíamos obviar el tema sexual. Al fin y al cabo, la cárcel es un lugar de vida cotidiana en el que ocurren actos que son naturales a todo el ser humano. El mero hecho de ducharse o mantener relaciones sexuales aparecen por tanto en estas series. Es verdad que aparecen de una forma menos incitante que en otras series, ya que no se buscan cuerpos cincelados, sino cuerpos reales. Eso no quita que tenga su erótica. Las relaciones homosexuales tienen un papel relevante en estas dos series, lo que por un lado puede contribuir a normalizar ese tipo de decisiones, aunque por otro lado también puede atraer a un cierto televidente en busca del morbo. Aunque de todos modos, en un día donde el acceso a contenidos de ese tipo en intenet es ilimitado, parece que si alguien va a seguir la serie no solo sea por eso.

Sin embargo, sería interesante ver cómo reaccionaría la crítica y el público en general, si la serie fuese sobre una cárcel de hombres. Habría que ver si el tema del sexo homosexual se trata de la misma manera que en estas dos series, o si se sería tan explícito a la hora de enfocar según qué cosas.

Valgan estos párrafos para que la próxima vez que nos sentemos a ver estas dos series, no solo disfrutemos con las tramas, sino vayamos más allá y nos hagamos algunas de estas cuestiones que aquí apuntamos.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: