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El valor de la escuela en la historia.


La película “Si la cosa funciona”, de Woody Allen, comienza con un interesante debate entre unos amigos de barrio. El protagonista de la historia llega a la conclusión de que los grandes esquemas de pensamiento universales, desde el Cristianismo hasta Marxismo, yerran en un concepto de base. Piensan que, si se le da la oportunidad, el ser humano actuará éticamente. Es decir, que el ser humano es bueno por naturaleza. También nos advierte de que, generación tras generación, una nueva oleada de chavales jóvenes, de políticos más o menos comprometidos, de teóricos y filósofos se alzan sobre las masas para enarbolar un mensaje de denuncia pretendidamente novedoso y revolucionario. Nada más lejos de la realidad.

La historia se repite continuamente. Los debates que mantenemos hoy día abordan temas universales en esencia, exceptuando escasas variables propias del progreso tecnológico y la evolución -o involución- cultural. En este caso, os ofrecemos un párrafo que se salió a la luz en la publicación cultural cubana “Revista de Avance”, en el año 1927. El tema no puede estar más de actualidad: cómo nuestros dirigentes infravaloran y marginan la educación de sus propios ciudadanos, rebajando la inversión en profesorado y otras actividades necesarias que deberían desarrollarse en el colegio o al instituto.  Esto quizá se debe, como dice Parker, a que no aprecian lo que significa la educación en nuestra sociedad. El dinero destinado a esta causa nunca es dinero perdido.

“[…] La más grande cosa en la sociedad americana es la escuela. Si realmente apreciásemos este hecho y todo lo que él significa, y toda las consecuencias que de él se derivan, nos veríamos todos poseídos de un fervor- casi de un frenesí- por la construcción de escuelas. Haríamos de nuestros edificios escolares una expresión del pensamiento y del sentir nacionales. En el curso del tiempo, sría posible fomentar un gusto arquitectónico que nos permitiría adornar cada ciudad con edificios para escuela comparables a los templos griegos. Si no hacemos esto, no será porque no nos podamos permitir el lujo de hacerlo, sino porque no apreciamos la importancia de la escuela en la vida nacional. Será porque preferimos gastar nuestro dinero y nuestra energía en tabletas de chicle, luchas de boxeo y  diversiones plebeyas.”

Parker, T.N., ” Un nuevo concepto de la riqueza”, “Revista de Avance”, 1927, nº3, p. 53. 

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  1. blademanu
    junio 14, 2012 en 8:19 am

    De qué te vas a sorprender ya? En Galicia agruparán a chicos de entre 6-12 años…

    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/06/13/actualidad/1339616030_949348.html

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