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Calatrava “la Vieja”: el corazón de Al-Andalus


 

     La antigua Qal’t Rabah ocupa un cerro elíptico de unas 5 hectáreas de superficie que se alza lo sufuciente como para contemplar la verde llanura que se extiende a su alrededor. Los musulmanes la fundaron en época emiral (siglos VIII o IX) por razones militares. Bajo el califato, era la única “ciudad”, con esta categoría, entre Córdoba y Toledo, Pero Calatrava era mucho más que eso. Desempeñaba el papel de nudo principal de caminos: desde Mérida hasta Qalat-Hayud (Calatayud) y Cartagena. Su emplazamiento no es casual. Los ríos Guadiana y Valdecano le conceden un valor estratégico único: una almendra de tierra  rodeada por dos cauces fluviales que hacen las veces de foso natural… un cauce de hasta 600 metros de anchura difícil de vadear, sencillo de defender.

 

Mapa del s, XIII. Bajo el Califato, en el s.IX, y antes de la Fundación de Alarcos, Dueñas y Caracuel, Calatrava era la única ciudad entre Córdoba y Toledo.

 

Desde el Paleolítico, la Edad del Bronce y la Edad del Hierro se conocen habitantes, si no en el mismo lugar del yacimiento, al menos sí en los alrededores más cercanos. Antes de la invasión musulmana, fue habitada por los íberos, pero ni romanos, ni visigodos dejaron señales de su paso. La primera noticia que se tiene  de su presencia en la documentación escrita data del 785.

 

En la esquina de la derecha, la Alcazaba. La zona sin excavar es la medina.

 

En Calatrava la Vieja se distinguen las dos partes en las que se divide una típica ciudad islámica. La medina ocupaba unas 15 hectáreas. Tras superar el foso por un puente que ha sufrido varias modificaciones, accedemos a una entrada en codo, típica del mundo andalusí. En las lajas del suelo aún se puede contemplar el desgaste que sufrieron por el sucesivo paso de los carros. El interior de la ciudad propiamente dicha, estaba integrado por arrabales, industrias artesanales, casas comunes, el cementerio y, se supone, alguna plaza principal con la mezquita.

 

Entrada monumental de la Alcazaba islámica (la puerta de laderecha fue tomada como acceso por los cristianos en detrimento de aquella)

 

La entrada monumental (foto), emblema de la ciudad y uno de sus aspectos arquitectónicos más llamativos, comunicaba la alcazaba con la ciudad. Este cuenta con sistemas defensivos propios de la época: saeteras y orificios de ataque vertical para alejar al enemigo de la puerta de entrada eran suficientes para defender la Alcazaba tanto del enemigo externo, como de las rebeliones populares de la ciudad. Esta alcazaba, en época islámica, estaba constituída por varias salas residenciales, una de audiencias, algún baño y quizás otros edificios que por ahora se desconocen. En época cristiana  se construirían en este lugar las dos iglesias (templaria y calatrava) y se modificarían los caminos de acceso a la misma.

 

Foso de 10 metros de profundidad que rodea la medina, recientemente excavado.

Pero eso no es todo. Los conflictos entre Toledo y Córdoba provocaron la destrucción de Calatrava en el 850. Tres años después, el califa, Muhammad I decidió dotarla con una robusta muralla de 44 torres de flanqueo (dos de ellas albarranas) y un foso de diez metros de profundidad (en la foto), que hasta hace unos años era imposible de contemplar in situ, así como torreones pentagonales (los más antiguos de esta tipología en la península) con proyección esquinada y agresiva… Toda esta mole de pietra y arena representaba tanto un sistema defensivo, como una exhibición de poder del califa cordobés.

 

    

      Calatrava “la vieja” no era unicamente un centro militar. Sus ingenieros también desarrollaron una tenología hidráulica al más alto nivel.  Las corachas de las norias, y estas propiamente dichas, fueron construidas a imitación de los modelos sirio-bizantinos  de aprovechamiento del agua (de allí provenía la dinastía Omeya de Abd-elRahmán I que fundó el emirato). Thomas Glick, en su libro Cristianos y musulmanes en la Edad media, habla detenidamente del papel que desempeñó la cultura del agua en el mundo musulmán, y no era para menos.

 

 

En 1147, cuando la autoridad de Córdoba decayó, la conquistaron  los cristianos de Castilla, con Alfonso VII a la cabeza, quien la cedió a la Orden del Temple. Estos iniciaron un serie de modificaciones destacables: tapiaron el famoso arco triunfal y comenzaron a construir una iglesia de doble ábside que quedó inconclusa, pues diez años después abandonaron el lugar y devolvieron el emplazamiento al monarca ante la “imposible de defenderlo”. El abad de Fitero se comprometió a guardarla con sus freires guerreros… y así fue como se fundó la Orden de Calatrava, una de las cuatro hispánicas (con Santiago, Alcántara y Montesa). Estos construyeron una nueva iglesia, más ancha, de un solo ábside, superpuesta a los cimientos de la templaria.

 

Escudo de la Orden de Calatrava

Después de la batalla de las Navas de Tolosa, la frontera entre moros y cristianos descendió unos cien kilómetros al sur. Los calatravos, impulsados por su espíritu de frontera y su misión de reconquista y repoblación, abandonaron Calatrava “la vieja” para instalarse en “Calatrava la Nueva”, un castillo al más puro estilo del Krak de los Caballeros, en Siria, con varias líneas de muralla y complejos sistemas defensivos.

     El lugar que fue casa madre de la Orden de Calatrava quedó como una encomienda más. Su traslado a Carrión de Calatrava y la fundación de Ciudad Real por Alfonso X, a mediados del siglo XIII, fueron las causas principales del abandono en el que cayó la fortaleza. Hasta el siglo XX, cuando Manuel Zozaya la rescatara del olvido, nadie más tomó en consideración este emplazamiento. Por lo tanto,  es un yacimiento, de nueva fundación, sin contaminaciones de la Edad Moderna o la Contemporánea. Esto quiere decir que  Calatrava la Vieja es uno de los mejores testimonios de la presencia musulmana en la península, pero sobre todo de su capacidad arquitectónica e ingenieril. Lástima que no se le haya prestado demasiada atención. Enmendar este error  no es solo labor de los arqueólogos, que con mano ligera cuidan los restos a sabiendas de su fragilidad, sino también de nosotros, los estudiantes de historia. Debemos intentar legar este patrimonio en el mejor estado posible para darlo a conocer a las generaciones futuras.

  1. Igrain
    abril 25, 2010 de 3:44 pm

    Muy bueno el artículo, Manu! Gracias x darme casi hecho los apuntes para el examen, aunq una pena q no hayas metido la metodología, jajajaj!!!
    Muy bonitas las fotos que has elegido! 🙂

  2. Memorant
    abril 25, 2010 de 4:49 pm

    Muy buena selección de fotos y el contenido no es nada desdeñable tampoco. Es sorprendente cómo un lugar con tanta Historia pudo resultar de tan poco interés hasta las últimas décadas… La verdad es que estuvo bien la tarde, una clase práctica con todas sus letras. ^^

    Abrazos!

  3. Raquel
    abril 25, 2010 de 5:16 pm

    ¡Muy bien, fantástico, Manu! Las fotos son preciosas, y el texto muy bueno y completo.
    Únicamente veo que sería conveniente apuntar (solo apuntar, si quieres, sin entrar en ello) que existe discusión entre los historiadores en algunos puntos, porque las fuentes no permiten clarificarlos; se trata de cuestiones atendidas en la historiografía sobre órdenes militares:
    a) Debates historiográficos sobre cómo se produjo la creación de la Orden de Calatrava, y
    b) Debates sobre el grado y arraigo de la presencia templaria en la plaza de Calatrava.

    Enhorabuena. Genial la foto “desde el agua”.

  4. historiadoramatyt
    abril 26, 2010 de 8:10 pm

    Muy bueno el artículo Manu, enhorabuena!!! Me ha gustado que apuntes el libro de Thomas Glick, ya que trata el tema del agua como elemento fundamental para esta sociedad.
    Oye…..y la metodología de excavación???? jajajaja anda que yo si la copié también… 😛

  5. blademanu
    abril 26, 2010 de 9:12 pm

    Cómo os gusta darme palos :-P. Gracias por recordarme varias cosas: primero, cuál es la metodología que se usa en Calatrava y, segundo, el debate que hay en torno al modo en el que se fundó la Orden de Calatrava y la importancia de la misma en el entorno. La última cuestión se la dejo contestar a nuestro amigo Francisco Ruiz, que seguro que tiene más tablas en estos asuntos.

    Saludos!!!

  6. javier jofre
    mayo 18, 2010 de 12:16 am

    Felicitaciones por el artículo, desde Mendoza , Argentina agradezco las explicaciones tan claras, como las fotografías que nos permiten comprender mejor el marco histórico.

  7. blademanu
    junio 1, 2010 de 6:53 pm

    Seguimos actualizando la materia. Esta vez desde Calatrava La Nueva. Saludos!!

    http://increiblebleble.blogspot.com/2010/02/yo-no-estuve-alli-las-ordenes-militares.html

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