Inicio > Historia de América, Historiadores, Historiografía, Mitos y religión, Precolombina > Sacrificios de sangre azteca: ¿un mito?

Sacrificios de sangre azteca: ¿un mito?


 

     Como estudiantes de historia, hemos vivido en primera persona, bien por temario, por documentales o lecturas optativas, que la cultura azteca siempre es destacada por los cientos de sacrificios realizados a esta o aquella divinidad, en el cambio de ciclo astronómico -cada 52 años- o por otros motivos, como la victoria en una batalla, un periodo de malas cosechas o el ascenso de un nuevo emperador. No obstante, Eduardo Matos, actualmene uno de los investigadore más reconocidos en el mundo precolombino de los nahuatl, desmiente este mito, o cuanto menos lo matiza. Critica a Marvin Harris, el antropólogo, y niega que practicasen el canibalismo para compensar las carencias alimentarias derivadas de la ausencia de animales. Léamos la noticia publicada hoy, día 15-03-2010, en ELPAÍS.

Eduardo Matos Moctezuma, excavando en el Templo Mayor, Ciudad de México

 

Los dioses aztecas no requerían tanta sangre

JACINTO ANTÓN – Barcelona – 15/03/2010

          Eduardo Matos Moctezuma (Ciudad de México, 1940), que ha viajado a Barcelona para participar en la jornada Arte y mito organizada por la Universidad Pompeu Fabra y el Museo Barbier-Mueller, es uno de los nombres de referencia en la arqueología mesoamericana. Director del Proyecto Templo Mayor de excavaciones en la capital mexicana, está considerado una de las personas que más saben de los aztecas en todo el mundo. Pese a su aspecto afable, el científico tiene un carácter de obsidiana, digno de su apellido (Moctezuma, “el que se hace temer”, en náhuatl), un apellido majestuoso —el del penúltimo caudillo azteca— que, subraya, “no ha predestinado mi interés”.

Moctezuma II, penúltimo emperador azteca

          El arqueólogo desmonta leyendas y tópicos sobre esa civilización. ¡Hay que ver cómo pone verde al antropólogo Marvin Harris por su tesis sobre el canibalismo! Suerte que uno lleva consigo al entrevistarlo La flor letal, de Christian Duverger, sobre la economía del sacrificio azteca, y eso le apacigua un poco. Matos Moctezuma explica cómo empezaron las investigaciones sobre el Templo Mayor y el área ceremonial de Tenochtitlan, la capital azteca. “El Proyecto del Templo Mayor comenzó hace ya 32 años”, explica. “El 21 de febrero de 1978, obreros de la Compañía de Luz y Fuerza localizaron parte de una escultura, una pieza monumental, en forma de escudo, que representaba a una deidad lunar, Coyolxauqhi, hermana de Huitzilopochtli, el dios de la guerra, y muerta por éste, decapitada y descuartizada. Al excavar se encontró el edificio del Templo Mayor, desmantelado en el siglo XVI. Durante años nos hemos dedicado a estudiar el edificio y sus aledaños, toda esa área de gran sacralidad de Tenochtitlan que contenía hasta 78 edificios de culto; a excavar y a interpretar el material recuperado, las ofrendas -máscaras de piedra, vasijas, figuritas, restos animales (felinos, peces, aves, caimanes)-, los millares de objetos. Continuamos excavando, de manera más esporádica. Lo último que hemos encontrado es el templo del dios del viento, Ehecatl, que ha aparecido detrás de la catedral. No lo podremos excavar completamente porque está rodeado de casas”.

 

Templo Mayor azteca. Excavaciones.

          Parece que por razones geológicas, la ciudad colonial se está hundiendo y de alguna manera la roe por abajo la precolombina, a la que se superpuso. “En 1991 hubo que hacer obras de salvamento de la catedral, que se hundía por la extracción de agua para la ciudad, que debilitó el terreno. Al hundirse, se asentó sobre los templos prehispánicos que estaban debajo y que hicieron de cuñas que resquebrajaban el templo cristiano. Sí, es como la venganza de los dioses”. Matos Moctezuma considera la arqueología como “viajar en una máquina del tiempo” o descender al mundo de los muertos y devolverlos a la vida. “Cada día han salido de la tierra los dioses antiguos”, apunta.

          “Hemos visto que el del Templo Mayor era un área enorme que representaba ya en su arquitectura el cosmos y el verdadero centro desde el que se desplegaba el urbanismo de Tenochtitlan, una ciudad de cerca de 200.000 habitantes”, prosigue el estudioso. “Se usaba para grandes ceremonias religiosas. De hecho luego los frailes tendrán problemas para arrastrar a los indios al interior de las iglesias, acostumbrados como estaban a los espacios abiertos, a la gran plaza”.

 Quetzalcoatl, serpiente emplumada”, dios civilizatorio de los aztecas

         Matos Moctezuma está completamente en desacuerdo con la idea de que el mundo azteca resulte más difícil de entender que el de cualquier otra civilización. “Para comprender una cultura lo primero es conocerla. Decir, por ejemplo, que el arte azteca es violento o exuberante es absurdo y superficial. Hay que leer a los especialistas, a los autores serios. No creo que haya nada objetivo en decir que el arte azteca o el mesoamericano en general sea más difícil de entender o más exótico que cualquier otro. Es un arte que viene del mito y va al mito, esa es su clave. Si no conoces la mitología no puedes pretender entenderlo, pero eso se puede aplicar también al arte griego o al etrusco”. ¿Pero no cree Moctezuma que en occidente se siguen entendiendo mal esas culturas? Quizá las cosas no han cambiado mucho desde que, como cuenta el propio arqueólogo, Cuauhtémoc, al rendirse, señaló el puñal en el cinto de Hernán Cortés para que lo sacrificara a los dioses como correspondí a un guerrero y este entendió que se trataba de una simple ejecución y le perdonó la vida, para desconcierto y decepción del bravo último caudillo azteca. “Es posible. En mi opinión hay mucho prejuicio detrás. Se parte de los parámetros culturales europeos y se considera lo que no cuadra, lo demás, como arte primitivo”.

Quizá no eran tan masivos los sacrificios aztecas, como pensábams hasta ahora 

         Los sacrificios humanos provocaron repulsión a los conquistadores y siguen perturbando a los observadores de la cultura azteca. Esa imaginería de corazones palpitantes arrancados y cuerpos ensangrentados lanzados por las escaleras de los templos… “¿Y no provoca acaso la misma o más repulsión la Inquisición con sus autos de fe?”, se enoja el estudioso. “Piénselo. Por no hablar de Hiroshima y Nagasaki. Al menos los aztecas no mataban al otro porque lo juzgaban diferente, sino con una finalidad ritual. El sacrificio humano era un rito propiciatorio para que la vida no se detuviera, para que el sol siguiera su curso. En los pueblos agrarios el sacrificio humano tiene una presencia muy fuerte, con fines de renovación de la vida. En todo caso, se cree que se ha exagerado mucho el fenómeno en el mundo azteca. Los datos arqueológicos desmienten que los sacrificios fueran tan masivos. Había una fiesta especial al dios de la guerra en la que se sacrificaban prisioneros y con esa intencionalidad cósmica de que no se parara el sol. Y luego había otras ocasiones más esporádicas en las que se sacrificaba a un solo individuo caracterizado como el dios al que se veneraba”.

          ¿Y qué hay del canibalismo? El antropólogo estadounidense Marvin Harris teorizó que los sacrificios eran en realidad una excusa para disponer de alimento en una zona en la que las proteínas animales eran escasas. “¡Basta de leyendas negras y tonterías!”, estalla Moctezuma. “¡No me hable de Harris! Lean cosas serias, por favor. Hay estudios científicos que demuestran que había recursos animales y vegetales más que suficientes. El consumo de carne humana no era en absoluto un acto generalizado. Tan sólo en algún ritual específico, con un sacrificado que representaba al dios, se tomaba como una forma de comunión”.

          El investigador prefiere que retengamos otros aspectos menos morbosos de la vida azteca. “Estamos descubriendo que eran una sociedad realmente compleja, con una gran división del trabajo y grandes especialistas, con gente que se dedicaba a tiempo completo a ramas concretas de la producción, a tallar la obsidiana, a fabricar cerámica. La tecnología que descubrimos detrás es impresionante. El conocimiento del tipo de barro, de los pigmentos, del diseño de motivos, o en los textiles la forma de sembrar el algodón, seleccionarlo, teñirlo. También es extraordinario el conocimiento médico y de la naturaleza”.

 

Anuncios
  1. marzo 20, 2010 en 3:31 pm

    Me gusta tu artículo Manu, siempre me han gustado los aztecas y me ha parecido muy interesante. 😉
    Saludos histéricos

  2. ROMY
    mayo 19, 2010 en 5:12 pm

    ESPERO QUE LO QUE DICE SEA VERDAD

  3. Lucio
    junio 2, 2010 en 8:25 pm

    Pues se me hizo realmente interesante lo que se lee arriba, sibn embargo les invito a documentarse bien ya que encontre algunas cosas que no son del todo autenticas (segun los documentos escritos por arqueologos e historiadores) ya que soy un verdadero amante de la historia de mi pais…. lo mas importante dejemos de llamarlos AZTECAS ya que como han de saber, los que hicieron un imperio en medio del lago de texcoco no fueron los migrantes que venian de aztlan, sino que al establecerse se llamaron los MEXICAS… por lo tanto son ellos a los que deberiamos admirar ya que lo sAZTECAS fueron sus antepasados inmediatos…. mexicas señor mexicas no aztecas

  4. blademanu
    junio 3, 2010 en 7:28 am

    Estoy de acuerdo con tu aportación, amigo Lucio, y probablemente hablemos de la historia de los pueblos del lago dentro de un tiempo. Por supuesto, Mixtecas, Teotihuacán, Zapatecas, Toltecas… Sí, es verdad, había muchos pueblos en la meseta antes que los aztecas; pero ese no es el debate que nos trae este artículo, sino el canibalismo, una cualidad de los “nómadas” que vinieron del norte. Un abrazo desde España.

  5. Uriel Vides
    junio 19, 2010 en 4:17 am

    La cultura mexica por desgracia aún se encuentra muy desconocida, tanto para los propios mexicanos como para el mundo en general. Considero que como historiadores debemos de tener particularidad en nuestras opiniones y para este caso no nos debemos dejar llevar solo por las tésis de Eduardo Matos Moctezuma. Para obtener un punto de vista objetivo, debemos de sacar nuestras conclusiones en base a la investigación de las fuentes y cabe mencionar que abundan las que mencionan al sacrificio humano y a la antropofagia en el mundo mexica tanto en los códices prehispánicos como en las crónicas que los españoles nos han dejado. Es un muy buen artículo a pesar de que unicamente considera la opinión de Matos Moctezuma. Saludos desde la ciudad de México.

  6. Siso
    noviembre 30, 2010 en 7:56 pm

    De acuerdo en todo con Uriel.
    “se tomaba sólo como una forma de comunión”. Me parece una de las explicaciones mas insatisfactorias que he escuchado en mi vida. Como bien nos enseña Marvin Harris, detrás de cada acto cultural se encuentra una necesidad material. La necesidad mas probable para provocar el canibalismo creo que sigue siendo la falta de proteínas luego del agotamiento de los ecosistemas por la superpoblación y la agricultura intensiva. Y esto no implica ninguna leyenda negra ni ningún desprecio hacia la brillante cultura mexica; otras civilizaciones avanzadas han estado al borde del colapso ecológico, como la nuestra misma. Un saludo desde Galiza.

    • Librepensador
      septiembre 1, 2013 en 9:00 pm

      MARVIN HARRIS: “…detrás de cada acto cultural se encuentra una necesidad material.” Como siempre aplicando el rasero de la cultura occidental a una cultura que fué ORIGINAL,no copia de ninguna otra,y menos de tipo MATERIALISTA. Es un error frecuente de todo aquel que se asoma a la historia de los antiguos mexicanos,juzgarlos desde la perspectiva occidental,con referentes culturales europeos ó estadounidenses.La Mexica fué una cultura única,ORIGINAL,con su propio sistema de valores y ética,fundados sobre una plataforma religiosa propia.

  7. Enrique
    diciembre 23, 2010 en 10:14 pm

    Puro chovinismo ¿y los hallazgos arqueologicos demostrando el canibalismo azteca como los de Zultapec y Ecatepec? ¿tambien son un cuento? ¡cuanto pendejo hay!

  8. Dope
    febrero 14, 2011 en 7:16 am

    Con todos los prejuicios que muestra el Moctezuma éste es difícil creer muchas de sus afirmaciones, prefiero buscar en otras fuentes, él me parece demasiado poco objetivo y muy tendencioso.

  9. diciembre 5, 2011 en 8:01 pm

    ya diqe

  10. nitos
    junio 17, 2012 en 12:20 am

    Si sobrevivieron muchas costumbres no debería ser dificil encomtrar evidencias, aún en la actualidad.

  11. jere
    noviembre 12, 2012 en 9:51 pm

    hola

  12. Arleyca leyca
    marzo 13, 2013 en 10:18 pm

    Los Mexicas y todas las culturas generadas por los abuelos de nuestros abuelos amaron la vida, agradecieron la vida y siempre cuidaron los elementos que la vida dan y que la vida multiplican. La muerte era el retorno al origen de la vida y el retorno debería ser glorioso, exitoso; la muerte había que merecerla. Nunca asesinos.

    Quienes reportan los sacrificios fueron invasores, fueron los conquistadores quienes, al hablar de sacrificios, se olvidan de sus matanzas en cholula, en el Templo Mayor y por donde iban pasando, asi lo reportan ellos mismos, son los genocidas confesos mas grandes q ha soportado la humanidad.

    Sahagun escribió su historia en Nahuatl en 1555 y lo conocimos en Español hasta 1810; Bernal Díaz escribió casi a sus 90 años de edad y el resto se remiten a los anteriores para sustentar sus dichos y ninguno atestiguo sacrificio alguno…ninguno menciona haber atestiguado ni cautiverios, ni menos asesinatos.

    Cientos de miles de ciudadanos del mundo vienen y admiran la grandeza Teotihuacana, Mexica, Maya y Se sorprenden de los conocimientos logrados q se expresan en cada ladrillo de cada templo seremonial, en cada zona, en cada espacio.

    Hasta cuando vamos a creerle a quienes nos invadieron y pretendieron destruirnos…en vez de lo que nuestros ojos ven, lo que nuestro Corazon siente.

  13. ME
    septiembre 23, 2013 en 8:00 pm

    Pero de que había sacrificios los había. Eso nadie lo negara por mas que los mexicanos que desprecian su herencia española lo traten de negar. Lo del canibalismo no fue tan generalizado es verdad pero si existió de manera similar a como lo practican los indígenas del Amazonas.

  14. César
    noviembre 2, 2014 en 8:52 pm

    Eduardo Matos M. dice que “El consumo de carne humana no era en absoluto un acto generalizado”, y piensa que de este modo contradice a M. Harris, pero en realidad está diciendo lo mismo que dice Harris. Éste afirmaba justamente que la carne no era para todo el mundo, sino que los gobernantes la repartían entre los miembros de las elites religiosas, políticas y militares, junto a sus allegados, para recompensarlos por sus servicios y ganar su adhesión política. Matos se molesta y se encrespa cuando le tocan el tema, pero con eso no borra los muchos testimonios, crónicas, grabados e ilustraciones prehispánicas, y pruebas materiales en huesos, etc., incluyendo los varios análisis de instrumentos de cocina con restos de sangre y tejidos humanos.

  15. agosto 20, 2016 en 4:35 am

    Realice un documental al respecto puede verlo aqui

  16. agosto 20, 2016 en 4:36 am

  17. Guillermo De La Paz Garza
    mayo 26, 2017 en 3:39 am

    Magnífico documental Ivanov, te felicito, es increíble que aún muchos de nuestros más prestigiados estudiosos suscriban una historia construida a partir de la ignorancia y de intereses de unos pocos testimonios empeñados en asignarle a la civilización mexhica significados de la visión propia emanada de la tradición judeocristiana. Asignarle a la raíz teotl nahua el significado de dios por su similitud con la raíz griega teos no tiene sentido. No es lógico que una cultura que posee un calendario capaz de predecir eclipses y cometas con una amplitud de miles de años tema que no se levante el sol si no es por que se le ofrezcan sacrificios, tampoco es lógico que una sociedad que practique los sacrificios rituales tan asiduamente no posea ningún vocablo en su idioma para designarlo, cosa que sí sucede en la tradición judeocristiana en la que se cuenta con la palabra holocausto que designa el derramamiento de sangre como ofrenda a jehová. Tampoco tiene sentido la ofrenda de doncellas pues en la sociedad mexhica no existía tal concepto y no se le daba ningún significado. Ciertamente aún queda mucho por estudiar.

  18. junio 3, 2017 en 4:14 am

    En ningún momento dice que los sacrificios humanos no existieron entre los aztecas, dice que estos no se han comprendido y se juzgan desde el punto de vista occidental, no que no hayan existido. Nunca entenderé esa necedad de querer borrar la parte violenta y guerrera de los aztecas así como de otros pueblos prehispánicos, a mi me enorgullece y fascina imaginármelos así: como un pueblo guerrero, temido, sanguinario, fuerte etc. Pero al parecer a la gente le gusta la imagen de indios tontos, pacíficos, débiles, inseguros y sumisos, en pocas palabras les agrada imaginárselos como idiotas e incompetentes

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: