Inicio > Actualidad, Africa, Historia Contemporánea > Reflexiones sobre África

Reflexiones sobre África


En los próximos días ire publicando el trabajo que he hecho para Universidad y Compromiso Social, sobre África, su contexto y sus problemas actuales.

Introducción:

África es un continente inmenso, lleno de contrastes. Desde Marrakech a El Cabo, o desde El Cairo a Lagos, África tiene una diversidad de culturas, religiones y poblaciones que comparten el término de africanos.

África ha tenido una dura historia reciente, que la ha convertido en un territorio objeto de deseo de las potencias mundiales, que han coartado las ansias de crecimiento de estos países.

Este trabajo tratará de analizar la coyuntura que vive hoy en día África a nivel socioeconómico y geoestratégico dentro de este gran mundo globalizado, aprovechando la ponencia que tuvimos en esta asignatura, y aprovechando lo que escuchamos en ella. Para ello, vamos a realizar una primera parte de aproximación a la cuestión histórica de África, para comprender cual ha sido la historia de este continente tan heterogéneo en muchos aspectos, pero que ha sufrido al completo los estragos de la colonización.

Atenderemos en la última parte a los interrogantes sobre el África actual, sobre el paso de la colonización territorial a la dependencia económica, y los grandes males que vive social y políticamente el continente negro.

Creemos que el continente negro puede aprovechar su oportunidad si se la damos y alcanzar una cierta estabilidad y desarrollo a nivel estatal y social.

 

África antes de la colonización

Vamos a situar 1885 como fecha clave dentro de África, dentro de la colonización del hombre blanco. Huelga decir que durante la Historia, ha habido muchos contactos con el continente africano, y que si miramos desde la posición europea, desde la que luego se va a producir la colonización, los países mediterráneos siempre han estado muy cerca entre si, y territorios como Túnez, Argelia, el Magreb, han interactuado mucho con los países ribereños europeos, y de hecho España siempre ha tenido muchos intereses en esa zona, fruto de lo cual son los vestigios de Ceuta y Melilla.

 

Hablábamos de 1885 como fecha clave. En ese año, y continuando durante el año siguiente, tiene lugar la llamada Conferencia de Berlín. El Canciller alemán Otto von Bismarck organiza esta reunión entre las grandes potencias, para repartir sus zonas de injerencias en el mundo. En está conferencia se respetan las zonas históricas de cada potencia, pero se debe tener un nivel de masa demográfica y de ejército suficiente para mantener ese territorio como colonia. Solo dos países van a mantenerse como independientes, Etiopia y Liberia, si bien este último con un régimen un tanto especial con Estados Unidos.

De esta Conferencia, Francia y Reino Unido salen como los dos grandes imperios coloniales. Francia ve reconocida su posesión en la Indochina y Reino Unido en la India. Pero el gran pastel de la Conferencia es África, que se reparte con escuadra y cartabón entre las grandes potencias.

Reino Unido va a mantener áreas históricas como la zona de Egipto, o Costa de Oro (actual Ghana), y añadiendo territorios a lo largo del Nilo, pasando por Sudan y llegando hasta la zona de los lagos con la posesión de Kenya.

Otro ámbito de actuación era la zona del Golfo de Guinea, con la susodicha Costa de Oro, y otras zonas como Sierra Leona, o sobre todo Nigeria, con la cuenca del Níger casi en exclusiva. Por último, el tercer gran área británica de África, es la zona Austral, donde ya tenían establecimientos en torno a Ciudad del Cabo. Será aquí donde tengan mayores problemas, y no solo con la población negra (zulú), sino también con los afrikáners, los llamados Boers, europeos blancos que dominaban la zona y que mantendrán su dominio sobre zonas de diamantes.

 

Francia va a recibir una zona mucho menos rica pero igualmente amplia. Si son ricas sus posesiones en la zona mediterránea con la huerta argelina y tunecina. Así mismo va a recibir todo el Sahara, con prolongaciones hacia las actuales Níger, y algo más al sur Gabón.

 

Alemania, pese a organizar la Conferencia, no va a tener mucho interés en estas, no por interés filantrópico, sino por cuestiones geoestratégicas del sistema Bismarck, y siempre al lado de una colonia francesa y una inglesa, para controlar. En el Golfo de Guinea va a obtener la franja de Togo, también va a obtener el Camerún junto a la Nigeria inglesa. Tanganika en la zona de los lagos, rompiendo un posible eje El Cairo-El Cabo que podrían haber juntado los ingleses, y por último Namibia, en la zona Austral y muy rica en diamantes.

 

Otros países europeos van a ver reconocidos territorios históricos. Este es el caso de Portugal con los territorios de Mozambique y Angola o el caso español con la zona de Rio de Oro o Guinea Ecuatorial. Así mismo, Bélgica obtendrá el Congo, una de las zonas más ricas de África (sino la que más), con una superficie bestial, y que será una de las zonas más lastimadas por la acción europea.

Por último Italia se añadirá al proceso colonial con Libia, Abisinia y parte de la Somalia.

 

 

1885-1960. Colonización territorial del hombre blanco

La segunda revolución industrial expande la economía del capital por todo el mundo. Países marginales desde la visión eurocentrista, como Estados Unidos o Japón se incorporan ahora al papel de grandes potencias e incluso venciendo a antiquísimos imperios como España en 1898 o Rusia en 1905 respectivamente. La segunda revolución industrial expande también por África el afán depredador de los países capitalistas europeos, que buscan en el continente africano un vivero de materias primas a costes reducidos, y una población a la que vender posteriormente los productos manufacturados, un doble negocio. Avances como los de los transportes favorecen este tipo de economía, que irá acompañada de prácticas proteccionistas, dentro de la llamada Paz Armada.

La primera guerra mundial no hace sino catapultar esto. De hecho, la llamamos Guerra Mundial por la importancia que tienen las colonias, que expanden el conflicto a todo el mundo. De hecho, podemos situar 1914 como una fecha clave dentro de la colonización, en la que amplios territorios pasaron a la dominación blanca, mediante ocupación efectiva o mediante pactos con diversas tribus. Pese a eso, grandes áreas de tribus quedaron separadas por fronteras artificiales, así por ejemplo, la antiquísima etnia Masai, quedaba repartida entre Kenya y Tanganika, si bien tanto ingleses como alemanes permitieron el libre tránsito.

Un hecho reseñable es la pérdida de colonias alemanas tras la Primera Guerra Mundial, unos de los costes de guerra que tuvo que hacer frente la recién nacida República de Weimar ante los países vencedores.

 

Otra guerra mundial, la segunda, iba a significar el mayor apogeo de la colonización de África, y además el principio del fin. Buena parte de la suerte de la Guerra se decidió en el Mediterráneo, donde el Norte de África jugó un papel esencial, y elevó a los altares a generales como Rommel o Montgomery, y es que el expansionismo alemán no solo se daba en Europa, sino también en toda la cuenca Mediterránea africana, junto con la ayuda de Italia, que controlaba Libia, y que se había hecho en los años 30 con Abisinia.

Sin embargo, como decimos, la Guerra fue el principio del fin de la colonización directa de los países europeos. Había que reconstruir los países después de la mayor guerra vista por la humanidad, y los países estaban muy preocupados por lo que sucedía en su interior, como para atender a territorios a miles de kilómetros de distancia, y que podían seguir beneficiándose de ellos por medio de la dependencia económica.

 

 

 

Descolonización y creación identidad nación.

1957, Ghana es el primer Estado Negro Independiente. Desde entonces, se produce una riada de países que proclaman su independencia de la metrópoli.

Hubo casos dramáticos como el de Argelia, que se había constituido en provincia de Francia, y que provocó un cambio constitucional y la venida de la V República fundada por el general de Gaulle.

Con la independencia de Guinea Ecuatorial en 1975, y del Sahara español en la misma fecha, con la famosa “Marcha Verde”, se inicia un proceso de descolonización que afectó sobre todo a los dos grandes imperios, Francia y Gran Bretaña, y que fue un proceso de unos 20 años, que ha condicionado la actualidad de África.

La Guerra Mundial, ha sumido a Occidente en la miseria, y Europa ha perdido el primer puesto de importancia en el mundo frente a las dos grandes superpotencias vencedoras, Estados Unidos y Rusia. Desde 1945 hay un nuevo orden mundial, de polarización entre los dos grandes países que tienen el mayor arsenal del mundo.

 

Se generan asociaciones como la ONU, o se sientan las bases del capitalismo después de la Segunda Guerra Mundial en las reuniones de Breton Woods, mientras caen en la órbita soviética muchos países europeos y otros son motivo de conflicto con Estados Unidos (Corea).

En África ya después de la guerra se organizan partidos políticos como la Unión Democrática Africana dirigida en Guinea por Touré y en Mali por Keita.  Así mismo se van generando sindicatos a la manera de los europeos.

El desarrollo de la conciencia nacional es imparable, y como hemos dichos Inglaterra y Francia tienen problemas mucho más graves a los que atender, por lo que se acelera el proceso de descolonización. Esta serie de países van a ir cayendo en la órbita de la no-alineación, movimiento de los países al margen del antagonismo capitalismo-comunismo, o incluso caerán en ciertas órbitas comunistas, cosa que frenará occidente, como en el caso de Ghana. Sin embargo, la mayoría de países seguirán dependiendo de la antigua metrópoli en régimen de dependencia económica.

 

1960 es el año simbólico de la descolonización. Consiguen la independencia una gran cantidad de países Camerún, Congo, Zaire, Gabón, Chad, Malí, Togo, Costa de Marfil… y así mismo van organizándose en Uniones Aduaneras como la Unión de Repúblicas Centroafricanas (Camerún, Chad, Congo…) o la Unión Shel-Benin (Togo, Costa de Marfil…)

Va a surgir incluso un movimiento panafricano de importancia, y en 1958 ya va a haber una primera conferencia de Estados Africanos, pero las discrepancias entre unos y otros y las presiones externas harán que este utópico plan sea un disparate.

Progresivamente se van a ir independizando el resto de países, siendo especialmente sangrienta la situación del Congo (mediante el golpe de Estado de Mobutu) o la de Argelia, que provocará una guerra en toda regla, y un duro golpe al sistema francés.

 

Pero con la independencia no acaba todo. Desde entonces África ha vivido una multitud de golpes de Estado, de cambios de gobierno y de dictaduras sangrientas, con el apoyo de occidente en muchos casos.

Podemos contar hasta 36 guerras o guerras civiles hasta 2004 en el continente africano, así como sistemas como el apartheid de Sudáfrica, que negaba los derechos a sus legítimos habitantes. Pero incluso asistimos hoy en día, pese a todo lo que se ha avanzado, a que en muchos países no haya todavía suficientes garantías democráticas, como el reciente golpe de Estado en Madagascar, por todo ello hay mucho trabajo por hacer, y en el siguiente epígrafe intentaremos analizarlo.

 

Mañana más :p

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: