Inicio > Historia Antigua, Historia de las religiones > Mercurio en la Hispana Romana

Mercurio en la Hispana Romana


Trabajo realizado para Historia Antigua de España sobre el culto a Mercurio:

Introducción:

En este apartado realizaremos una aproximación hacia el culto de Mercurio en la Península Ibérica: su carácter, su difusión territorial y su desarrollo dentro de las distintas capas sociales, a través de los distintos testimonios sobre todo epigráficos que tenemos, pero también a través de la iconografía, de los templos y lugares de culto. Antes realizaremos una pequeña introducción sobre aspectos generales de Mercurio dentro del panteón romano, para luego centrarnos en la Hispania Romana, que es nuestro objeto de estudio.

Al final del trabajo haremos una obligada reseña a los Lares Viales por su relación con Mercurio y su culto.

Mercurio dentro del panteón romano

Mercurio es uno de los dioses más conocidos del panteón romano, hijo de los dioses Maya y Júpiter. Su origen es netamente romano, si nos atenemos al hecho de que los romanos solían crear dioses con actos cotidianos de la vida, ya que el nombre de Mercurio vendría de merx, que vendría a significar mercancía, adelantando su posterior relación con las actividades de intercambio y comerciales. Pese a ello, es innegable su relación con el dios griego Hermes, del cual toma muchos de sus atributos y con otro dios del panteón etrusco, del cual tomaría bastante de sus matices.

Para adorarle existían ciertas hermandades, de entre las cuales resalta las Mercuriales, con representación en varias ciudades del Imperio. Estaba presente en las puertas, al ser el dios del comercio, y era adorado por los comerciantes y jóvenes emprendedores

 

Su origen es antiguo, puesto que es citado ya en el 495 a.C.  por Tito Livio, y aparece en el primer lectisternio de dioses en el 399 a. C. Este primer lectisternio tenia un carácter aún greco-etrusco-romano, y en el aparece Mercurio haciendo pareja con Neptuno, junto a otras seis divinidades. También aparecerá en las siguientes cuatro renovaciones de este lectisternio entre el 364 y 327 a. C.

También se atestigua que se celebraría una fiesta en su honor en Roma, que correspondería con el 15 de Mayo, en el que se celebrarían festividades en su honor.

 

Ya desde el principio aparece con su iconografía clásica, la cual toma de Hermes: petaso sobre su cabeza clámide sujeta al hombro izquierdo, bolsa, caduceo, lira con caparazón de tortuga y brazos de antílope y alas en los tobillos.

 

También hay que recordar la asimilación que promovió Augusto entre su persona y Mercurio, en su intento de encumbrar su persona asimilándola a dioses romanos, como antes haría Cesar, adscribiendo su dinastía a la de Venus.

 

Por tanto estamos ante un Dios del panteón romano con un marcado carácter de lo relacionado con la mercancía, que va a evolucionar en las distintas provincias hacia otros matices, según se asimile a divinidades locales. En las provincias occidentales veremos como tomará un carácter de protector de los caminos, relacionado con el comercio y en algunas zonas un carácter salutífero bastante relacionado con focos de aguas termales. Por ejemplo, algunos autores asimilan a Marte, junto a Dispater y Marte, a la triada celta, asimilando a Mercurio con el dios denominado Teutates, estas relaciones las veremos más ampliamente cuando hablemos de los epítetos que se otorgan a Mercurio en las inscripciones.

 

Su ritual lo conocemos gracias a Ovidio y sus Fastos. Ovidio nos ofrece la visión del dies festum mercatorum, donde el mercader realiza sus abluciones y sus devociones en la fuente de Mercurio junto a la Puerta Capena. Los ritos se celebraban junto a Aqua Mercurio cerca del santuario situado en el Circo Máximo, en un rito de purificación con el agua. Esta agua tenía la facultad de limpiar el mercado de las faltas y los engaños, purificando toda la actividad mercantil.

 

 

Mercurio en la Península Ibérica.

Tras esta pequeña introducción dentro de la dimensión de Mercurio, vamos a abordar la tarea de estudiar el culto a la figura de Mercurio dentro de la Hispania Romana. Realizaremos un repaso a toda la epigrafía, edificios, lugares y escultura que tienen que ver con este Dios, e intentaremos descifrar los canales por los que se difunde dicho culto a través de la Península, a través de una serie de epígrafes a continuación, tomando como guión el que utiliza Giulia Baratta en su monografía sobre el culto a Mercurio.

Su introducción en la Península como veremos, se realiza en momentos ya del s. I d.C., ya en época imperial, y veremos como hay una cierta relación con el culto imperial, por cuanto se empiezan a difundir en momentos similares, y como las zonas de distribución por donde la epigrafía se reparte, nos van a permitir adivinar las advocaciones que recibiría este dios y la relación que guarda con la estructura de la población hispana.

 

 

Estudio de las inscripciones.

Contamos con 51 inscripciones en la Península para el estudio de la figura de Mercurio en tiempos de la Hispania Romana. Es una documentación amplia, aunque no tan generosa como en otras partes de Europa, pero aún así nos permite estudiar en profundidad este tema, si bien es cierto que debemos hacer unas matizaciones en torno a esto, ya que 9 de estas inscripciones deben ser puestas en tela de juicio por no tener certeza de su validez (1 en la Bética, 2 en la Lusitania y 6 en la Tarraconense).

Para la mejor comprensión de esta epigrafía realizaremos llamadas a la tabla anexa donde se contiene toda la epigrafía, para clasificarlas y hablar de ellas ordenadamente

 

La autora, también nos proporciona otras 2 inscripciones de la Lusitania que han sido eliminadas por las últimas investigaciones, y otra que se considera falsa en la provincia Tarraconense.

Caso remarcable también son las dos inscripciones en las que se nombra a dioses asimilables con Mercurio, como es el griego Hermes y el indígena Colualis.

 

 

Comentando las inscripciones podemos remarcar algunos aspectos en los distintos soportes en las que encontramos estas inscripciones.

De todo el material recogido, destacan las aras, que con 27 piezas constituyen casi la mitad de piezas, con un 47%. Además, encontramos 7 pedestales, 3 lastras de piedra, una columna y una piedra inscrita, amén de otras 13 piezas inciertas.

 

Las aras, como decíamos, son las más usuales, en distintos materiales, generalmente locales. Dos ejemplos son las piezas gallegas de Villalba (T 23) o la de Panzón (T 26), ambas en granito.

 

Los siguientes en cantidad son los pedestales, que siguen el patrón de aparecer en contextos urbanos y más romanizados, como es la costa catalana, como son las piezas de Tortosa (T 3) en piedra calcárea, el de Mataró, Barcelona (T 2) e Isona, Lérida (T 1), ambas también en soporte calcáreo.

 

De los demás soportes, destacar la lastra de Dos Hermanas (B 5), sobre mármol, la columna de Cartagena (T 5), y la piedra de Sao Pedro do Sul (L 1) como ejemplo de la diversidad de estos soportes.

 

 

Estudio Territorial.

Existe una cierta homogeneidad a lo largo de la Península, sin disimetrías entre la costa y el interior, pero existe una clara concentración en el área del Noroeste, correspondiente a la Gallaecia y a la zona Norte de la Lusitania, donde las inscripciones se concentran en un número mayor. Es esta una zona con alto grado de indigenismo, pozo helenizada y romanizada, donde operan hasta fechas muy tardías celtas y celtiberos, y cuyo sustrato permanece en el ideario colectivo al entrar en contacto con los romanos. También es destacable la zona de Olisipo, actual Lisboa, donde se han encontrado tres restos epigráficos en un corto radio de territorio.

 

Si estudiamos la distribución por las provincias de la Hispania Romana (Lusitania, Bética y Tarraconense), observamos que las inscripciones se concentran en la Tarraconense. La provincia imperial alberga 30 inscripciones, lo que representa un 59% de lo encontrado en la Península. Esto responde a lo ya remarcado antes, de la enorme concentración de inscripciones en el cuadrante NW de la Península, correspondiente al extremo más occidental de esta provincia, que no obstante es la de mayores dimensiones de la Península, lo cual puede marcar estos resultados.

La siguiente provincia en importancia es la Lusitania, que recoge esas dos áreas de influencia, el cuadrante NW de la Península y la zona de Lisboa, donde se encuentran tres inscripciones. En total, esta provincia alberga 13 inscripciones, representando una cuarta parte de las inscripciones peninsulares.

Por último, la Betica alberga tan solo 8 inscripciones, representando tan solo un 16% del total.

 

Si bien resultan interesantes estos porcentajes por provincias, si consideramos las inscripciones inciertas, estas representan un 16% del total, cifra nada desdeñable. La Betica representaría entonces un 14%, por el 22% de la Lusitania y el 48% de la Tarraconense.

 

 

Estudio Cronológico.

En cuanto al estudio cronológico de la epigrafía sobre Mercurio, nos encontramos ante un terreno árido y dificultoso, ya que encontramos dificultades a la hora de datar muchas de estas evidencias, no tanto en sectores más romanizados de la Tarraconense o de la Betica, pero si encontramos bastante dificultades para datar en el ámbito donde tenemos mayor concentración precisamente, en el noroeste de la Península y en ámbitos lusitanos.

 

Encontramos algunas dataciones seguras, como en el caso de la inscripción encontrada en Cartago Nova (T 5 en la nomenclatura de la autora) o en la encontrada en Mulva     (B 2) donde por el carácter de la inscripción podemos datarla con exactitud por la documentación que nos aporta, pero estos son casos excepcionales, aún así podemos entender dos espacios dentro de la Península en cuanto a datación.

En los ámbitos de centro y sur de la Península, lo que vendría a constituir la Betica y el área más oriental de la Tarraconense, obtendríamos dataciones que se situarían en la horquilla del s. I-II d. C., constituyendo una prueba más de la más temprana romanización de estas áreas, donde el culto a Mercurio se desarrollaría en fechas tempranas del imperio.

En el otro área, en los ámbitos más occidentales de la Tarraconense y en la provincia Lusitana, el culto a Mercurio se desarrollaría en unas fechas más tardías, si bien empezaría también en el s. I d.C. desarrollándose hasta bien entrado el s. III.

 

Por tanto, vemos como el culto a Mercurio, entra en la Península junto con el resto de divinidades del panteón romano, en fechas ya de Imperio Romano, cuando la Península ya se haya pacificada y anexionada en su totalidad a Roma, y penetrando en esta casi de forma coetánea al culto imperial, con el que veremos que guarda cierta relación.

 

 

Ámbitos de culto.

En este epígrafe intentaremos descubrir ciertos patrones que se van a repetir en el contexto de descubrimiento de esta epigrafía, y por tanto en el culto de Mercurio, que va a tener especial relación con una serie de ámbitos, que en Hispania, se relacionan con Mercurio, y por tanto se va a acudir a esta deidad para acometer sus plegarias.

 

Viario

El primer contexto es el de los importantes caminos que surcan Hispania, y en las cuales aparece abundante epigrafía, en estas mismas vías o en lugares circundantes. Huelga recordar, la relación existente entre Mercurio y los Lares Viales, deidades especificas de los caminos, y por extensión de los comerciantes, entrando dentro del ámbito de Mercurio, convirtiéndose por tanto las referencias a Mercurio, como una extensión de su ámbito de influencia dentro del ámbito de otros dioses.

Una de las calzadas más importantes es la Vía Augusta, que comunicaba Gades con Roma, y que atravesaba importantes enclaves hispanos como Sangunto o Cartagena. Una muestra lo encontramos en las inscripciones de Baza en Granada (T 6) o la de Alhambra (T 7) en tierras de la actual Ciudad Real, o la encontrada en la antigua Iluro (T 2), actual Mataró.

Otras vías importantes en las que aparece epigrafía concerniente a Mercurio es la importante vía que nace en la comarca de la Maragatería, uniendo el importante distrito minero de Asturica Augusta con Caesar Augusta, o la Via Aureliana que une esta última ciudad con la actual León, o la famosa ruta de la plata que unía Emerita Augusta con Asturica Augusta.

Otra vía importante en la actual Portugal sería la que uniese las dos importantes ciudades lusitanas de Olisipo y Bracara.

 

Por tanto remarcamos el carácter de protector de los caminos, de los comerciantes que adquiere Mercurio desde un principio en la Península Ibérica, y su especial relación con los susodichos Lares Viales, por tanto este tipo de vías van a ser lógicamente la arteria principal por la que se extienda el culto a Mercurio por toda la Península.

 

 

Contexto rural/urbano

No existe una especial diferencia entre estos dos ámbitos con respecto a las muestras epigráficas, existiendo homogeneidad. También existen evidencias de cultos privados y cultos públicos, con lo cual el culto a Mercurio no se circunscribe a un determinado tipo de culto, sino que por el contrario, se enmarca dentro de muchos tipos de advocaciones, y esa heterogeneidad, va a marcar el culto a Mercurio, en cuanto va a ser un dios adorado por grupos sociales muy heterogéneos.

Ejemplos de religiosidad urbana en un contexto público tenemos varios, como puede ser la inscripción encontrada en Iluro (T 2), en el foro de la ciudad, cercano a la basílica, y donde habría un templo dedicado a Augusto. Vemos esta relación que va a permanecer en otros lugares, como en Osma (T 13), donde la inscripción también aparece en un contexto relacionado con el culto imperial. Otras inscripciones que aparecen en contextos urbanos, generalmente junto al foro de la ciudad son las encontradas en Mullua (B 2), Tortosa (T3) o Sagunto (T 4) por poner algunos ejemplos significativos.

 

Si del ámbito urbano tenemos muestras, el ámbito rural no se queda corto, ya explicábamos en el epígrafe anterior la gran cantidad de estas evidencias que se sitúan en entornos rurales junto a las grandes vías de comunicación hispanas, como son el caso de las encontradas en Villar de los Barrios, León (T 19), o la de Murillo de Río Leza, La Rioja (T 16).

También existen otras inscripciones atestiguadas en torno a cultos domésticos como puede ser la encontrada en Osa de la Vega (Cuenca)

 

 

 

Aguas termales

Un ámbito en el que se repite la presencia de epigrafía concerniente al culto de Mercurio es sin duda el entorno de las aguas termales, aquellas zonas donde existen balnearios naturales de aguas con propiedades salutíferas. Es una constante en otras provincias como la Galia o la Germania, donde también se atribuyen a Mercurio estas propiedades salutíferas, sin duda como modo de asimilación con Hermes, que tiene un carácter de sanador en la mitología griega, y con algunas deidades locales en los ámbitos de Germania, Galia e Hispania, y que se asimilarían a Mercurio. Es conocida la relación entre las deidades celtas y el agua, con lo cual no debe extrañar esta asimilación en este caso con Mercurio.

En Hispania Romana, en la zona noroccidental, existen 26 sitios termales que conocemos que fueron visitados y explotados por los romanos, de los cuales, 17 han dejan muestras. También lo observamos en alguno de los epítetos que recibe Mercurio, como el de Aguaecus, que nos da una clara dimensión del proceso, y también se refleja en la toponimia de estas ciudades donde abundan ciudades con nombres como Baños, Banhos o Caldas.

También hacemos referencia a Ovidio, quien en alguna ocasión hace referencia a Aqua Mercurio. O a demás restos epigráficos encontrados en Galia y Germania, como en Aix-en-Provence o en Baden-Baden, donde aparecen dedicaciones a Mercurio o su símil indígena, Rosmerta.

En Hispania, por comentar algunos ejemplos podemos hablar del encontrado en Caldas de Vizela (T 30), en el distrito de Braga, donde ya el propio topónimo nos habla del carácter de la inscripción, o la encontrada en Sao Pedro do Sul (L 1), también en la actual Portugal, y donde se habla de Mercurio Augustorum Aguaeco.

 

Presencia de minería

Dos de las zonas con mayor calado de la Península también contienen una importante cantidad de epigrafía. Uno es el ya renombrado distrito del Noroeste, que tiene a Asturica Augusta como centro de minería, y otro es el distrito del Suroeste, donde destacan núcleos como Castulo, aunque también encontramos epigrafía en otros sectores algo más locales como es el entorno de Cartago Nova.

Esto no debe sorprender, dado el carácter comercial de Mercurio dentro del panteón romano. Como ejemplo podemos poner la pieza encontrada en Toral de los Vados, León (T 21), en un espacio relacionado con la minera, o la pieza encontrada en Mulva (B 2).

Por tanto subrayamos esa relación entre la minería y el carácter comercial de Mercurio en el contexto hispano.

 

 

 

Problemática textual

En este punto vamos a abordar el estudio de los textos que aparecen en las distintas inscripciones desde un doble punto de vista, el de los dedicantes de esas inscripciones y el de las formulas utilizadas en esta epigrafía para con Mercurio.

 

El dedicante

Dentro de los dedicantes de estas inscripciones encontramos elementos de todos los órdenes sociales. Encontramos miembros del orden ecuestre, procuradores, sacerdotes del culto imperial, seviri Augustales, veteranos, comerciantes, libertos y esclavos, hombres y mujeres… en definitiva un panorama muy amplio, lo que hace sino acentuar aún más la heterogeneidad de este culto en Hispania. También cabe destacar el gran número de personajes latinizados que encontramos en estas inscripciones, un total de 18, como atestiguan términos como Corinthus o Sosumus.

 

Podemos distinguir tres ámbitos respecto a la onomástica de los dedicantes.

En primer lugar encontramos en la zona de la Gallaecia sobre todo, dedicantes con tres elementos en su onomástica.

En segundo lugar, en la zona de la Tarraconense y Betica, abundan los nombres con dos elementos, y finalmente en la zona Centro Sur de la Lusitania y Oeste de la Gallaecia los dedicantes con un solo elemento, como el Severus de la inscripción de Valga (T 24).

 

La presencia de mujeres también esta atestiguada con varias inscripciones como la ya nombrada de Sao Pedro do Sul (L 1) o la de Osma (T 13) donde encontramos la filiación de la dedicante, Pompeia Lucii filia.

 

Como decíamos, algunas son dedicadas por sacerdotes de culto imperial. Las inscripciones de Cerro del Bollo (B 6) en la provincia de Sevilla, y la de Arjona (B 8), en tierras jienenses, son ejemplos de estos, apareciendo formulas habituales en las inscripciones de Mercurio, como es el termino de Mercurio Augusto, que se va a repetir por más lugares, y que deja remarca esa influencia que el culto imperial tiene en su desarrollo por la Península.

Formulas

En total conservamos 40 formulas en estas inscripciones, de estas 27, lo que constituye en torno a un 67% del total, son formulas votivas.

Destacan algunas formulas que se repiten con la v.s.l.m o a. l. s. v. o algunas formulas como el animo votum salvit.

Destacan también las formulas de carácter comercial, como la de Cartago Nova, que hace referencia al gremio de pescadores (T 5),  aludiendo al ya remarcado carácter comercial de este culto.

 

Aspectos sobre el culto a Mercurio en la Península Ibérica.

Epíteto y función del Dios

Para este epígrafe nos apoyaremos en el mapa anexo de este culto a Mercurio, donde tenemos una distribución geográfica de los epítetos, que nos ayudaran a entender la cuestión.

Podemos hacer una división entre áreas según los epítetos que predominan, y por tanto las funcionalidades que se dan en las diferentes áreas al culto a Mercurio.

En la zona oriental de la provincia Tarraconense, destacan los epítetos con marcado carácter comercial, con referencias al viario, como es el caso de los epítetos Competalis o Vialis. Son zonas en las que hay una enorme profusión de importantes vías, como contábamos en el epígrafe dedicado a esta cuestión, subrayando el carácter comercial que tiene Mercurio desde un primer momento en el panteón romano. Como ejemplo podemos destacar la inscripción de Iluro (T 2), actual Mataró

 

En la zona NE, destaca el termino Visucius, como el que aparece en la inscripción encontrada en Agoncillo, La Rioja (T 15). Este termino guardaría relación con el termino céltico visu, ya que estamos en zonas de influencia céltica marcada, con lo que apreciamos las identificaciones que se realizan con Mercurio en esta zona, ya que tras el Mercurio de las inscripciones lo que se esconde realmente tras esto es una deidad local.

 

Uno de los epítetos más extendidos es el de Augustus. Se concentra a lo largo del sector más romanizado de la Península, a saber en la Betica, y en todo el litoral mediterráneo. Según Ettiene, existirían unos 71 testimonios epigráficos en los que se contendría este epíteto. Asociado a Mercurio tenemos unos cuantos, enmarcados en el s. I-II d. C. como los ya citados de Sagunto (T 4), Sevilla (B 3) o Baza (T 6), donde aparece el termino Augusto.

Estamos por tanto ante un culto de carácter público, enmarcado dentro de la relación del culto imperial con Mercurio, y por el propio carácter de Augusto, que un momento dado se va a asimilar con algunos dioses romanos para engrandecerse aún más, y uno de los elegidos es Mercurio por diversos caracteres.

 

El último área en este vistazo general sobre los epítetos, es el área Noroeste de la Península. Tenemos aquí una diversidad mayor de epítetos, que nos dejan ver una serie de influencias dentro del culto de Mercurio.

Por un lado, es frecuente la denominación de Deus, como la de Marzán en Pontevedra, (T 27). Este es un epíteto recurrente en otras provincias del imperio como Galia o Germania, y no es solo exclusivo de Mercurio, sino que acompaña a otros dioses como Apolo, Marte o Mitra. Es el proceso de asimilación con las divinidades locales.

 

Otro epíteto destacado es Colualis, como observamos en la inscripción cacereña de Salvatierra de Santiago (L 8), asimilación clara de Mercurio con un dios local, por lo tanto seguimos hablando de la introducción del culto de Mercurio en base a su asimilación con el culto a dioses locales.

De lo mismo podríamos hablar en la inscripción de Outeiro Seco en Vila Real (T 28), donde aparece el nombre del dios griego Hermes, que no es sino el equivalente griego de Mercurio.

 

Para terminar, cabe destacar el uso de otros dos epítetos destacados, que nos da la dimensión de los distintos ámbitos en los que se rinde culto a Mercurio, como observamos en el mapa anexo. El primero de ellos es el epíteto Aguaecus, como vemos en la inscripción de Sao Pedro do Sul (L 1), ya comentada, y en la que aparece Mercurio como dios sanador, y relacionado con toda esa esfera curativa de la que también goza en otras provincias del imperio.

El otro epíteto, no menos interesante, es el de Cohortalis que aparece en la inscripción L 13 de Lisboa, y que relaciona el culto a Mercurio con el mundo militar, y es que la advocación de Mercurio también a traspasar el ámbito militar y en algunas zonas va a ser también considerado como dios de la guerra.

 

En todo este punto vemos como a la hora de introducirse en la Península, Mercurio toma distintos nombres, distintos epítetos en las distintas formas. Esto nos habla de los distintos procesos que lleva a cabo el culto de Mercurio para instalarse en la sociedad de la Hispana Romana, y nos habla de la propia sociedad del momento.

Existen dos áreas definibles, en la Betica y costa Mediterránea, estamos ante un culto que entra de la mano del culto imperial y que se va a asimilar con este, y con el propio emperador, tomando epítetos como Mercurio Augusto, también motivado por la propia asimilación que hace Octavio Augusto de su persona con Mercurio. Se produce una asimilación entre ciertos monarcas y este dios, por ejemplo los colegios Mercuriales de Roma se van a confundir con los Augustales, dándonos ese matiz de relación entre estas dos deidades, que a veces no es sino la asimilación con el Hermes griego, que va a favorecer el ascenso del culto imperial.

Estas son las áreas más romanizadas, con un sustrato helénico, y que mejor aceptan el elemento romano.

 

Por el contrario, tenemos en las zonas más occidentales de la Tarraconense y en la Lusitania, una serie de epítetos y de asimilaciones que toma Mercurio. Estas son zonas con menor grado de romanización, y sujetas a las influencias celtas y celtiberas. Por tanto, en esta zona no encontramos un grado de penetración del culto de Mercurio en sí, sino que Mercurio va a asimilarse con dioses locales de otras advocaciones, y va a calar por tanto en estas zonas como reflejo de estos dioses en la cultura romana. Al producirse esa equiparación, el dios romano se deforma y cambia algunos de sus preceptos iniciales, vemos por ejemplo como Mercurio va a tener cultos en forma de dios de la guerra, o de una especie de dios sanador, caracteres que se van a dar localmente a este dios. Este no es un proceso excepcional de la Hispania Romana, sino que entra dentro de la asimilación del panteón romano con dioses de diferentes culturas de los pueblos conquistados, en el proceso de sincretismo religioso llevado a cabo por Roma, y que tan buenos resultados les da en cuanto a integración de esa religiosidad en el seno del Imperio.

Divinidades asociadas

En las tres provincias objeto del estudio existe documentación epigráfica, donde Mercurio es asociado a otro dios.

En Cartagena, tenemos la ya comentada pieza T 5, en la que un gremio de pescadores rinde culto a Mercurio. Aquí se produce la asimilación con los Lares Augustales, remarcando el cariz comercial de este culto.

También en ámbitos de la Tarraconense, tenemos la pieza de Caldas de Vizela (T 30), donde se nombra a Mercurio junto con una veintena de deidades, pero pese a todo, es Mercurio la deidad principal junto a la que aparecen otras como Minerva, Marte o Fortuna.

 

En la Betica encontramos un ejemplo en la inscripción de Arjona (B 8) en la que se asimila con Fortuna. Este no es un caso extraño en Europa, ya que encontramos la misma asimilación en Sant Remy en Provence y en Lyon, en la Galia, formando una pareja habitual por tanto en la epigrafía.

 

Por último, el ultimo caso de asimilación lo encontramos en la Lusitania, en el ara de Infias, en el distrito de Viseu (L 2), en el que Mercurio viene asimilado con su homologo griego, Hermes. Todo forma parte de este complejo que se forma en torno a Mercurio, su relación con Hermes, con el propio Mitra y con el culto imperial. Este simbolismo en torno a Mercurio, el que de el nombre a uno de los astros, todo esto genera estas asociaciones con otros dioses y ese simbolismo en torno a la figura de Mercurio.

 

 

 

 

Edificios y lugares de culto

No se conocen con exactitud muchos lugares de culto a la figura de Mercurio, pero la epigrafía nos permite relacionar algunas de estas inscripciones con posibles lugares de culto a la figura de Mercurio.

En la inscripción encontrada en Cartagena (T 5), y en las fuentes como Tito Livio, se hace referencia a un lugar denominado Cabezo de los Moros, donde se cita la presencia de un tumulus Mercuri. Podría ser por tanto un lugar de culto a la figura de este dios.

G. Baratta nos ofrece más ejemplos de lugares de culto, como puede ser el Foro de Manigua

También la autora identifica que la lastra de Dos Hermanas (B 5) tendría relación con otro posible lugar de culto, así como la inscripción de Villar de los Barrios (T 19) o la de Sao Pedro do Sul (L 1).

 

Pese a todo, la documentación no es muy profusa y no podemos dar ese carácter a muchos lugares que conocemos. Por tanto hay un déficit con respecto a otras áreas como Galia o Germania, donde conocemos lugares de culto hacia la figura de Mercurio.

 

 

Fuentes iconográficas

Si ya hemos estudiado las fuentes epigráficas, que nos han permitido un estudio en profundidad del culto de Mercurio, no menos interesantes resultan las fuentes iconográficas, no muy abundantes en la Península, que nos dan una idea de la visión del Dios en la Hispania Romana.

En un primer lugar encontramos una serie de estatuas. Una de las más destacadas es la de Cartagena, en mármol blanco y de 1.78 de altura. Es el prototipo del Hermes dionisoforo, y sería por tanto una copia de los modelos que en la Grecia antigua se desarrollaban en torno al s. IV a. C.

Otro ejemplo de Hermes dionisoforo aparece en Itálica, una gran estatua de 1.98 metros que no se conserva en su totalidad.

 

Otra de las más destacadas es la encontrada en el Mitreo de Mérida. Vemos aquí esa relación que apuntábamos entre Mitra y Mercurio. Esta fechada en el s. II d. C. y en ella se reproduce a Mercurio con su iconografía clásica: petaso sobre su cabeza, clámide sujeta al hombro izquierdo, bolsa, caduceo, lira con caparazón de tortuga y brazos de antílope y alas en los tobillos.

 

También conservamos bustos con la figura de Hermes como el de Montilla.

 

En cuanto a los bronces, conservamos una buena documentación de estos con la figura de Mercurio. Hay restos encontrados en Yilches, Castellón, en Alicante, en Granada… y en definitiva por buena parte de la Península.

Cuatro de esos bronces se conservan en la Real Academia de Historia de Madrid.

 

Por último, la documentación iconográfica se completa con las lucernas con la imagen de Mercurio, como la encontrada en Faro, así como la presencia de Mercurio en la cerámica, en particular se han encontrado en la famosa terra sigillata hispana muy afamada dentro del imperio, así como se ha conservado una cabeza con un petaso alado a la manera de una domus romana.

Anuncios
  1. historiadorhistrionico
    marzo 16, 2009 en 3:14 pm

    El trabajo continuaba con los Lares Viales, pero por la extensión no me deja ya ponerlo, pero es poquito : D

  2. blademanu
    marzo 16, 2009 en 3:33 pm

    No está nada mal, amigo edu… ¿me suena de algo? XD. Abrazos y pa’lante!!!!

  3. septiembre 7, 2009 en 12:23 am

    yo busque el origen de mercurio
    y no me salio nada no se metan a e ta pag

    • memorant
      septiembre 7, 2009 en 5:35 pm

      No todo está en Internet. 😉

  1. septiembre 17, 2015 en 5:45 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: