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Archive for 28 febrero 2009

El empleado de la Semana… Medina Sidonia!

febrero 28, 2009 11 comentarios

Seguimos nuestra segunda entrega del empleado de la semana.  Hoy contamos con Alonso Pérez de Guzmán el Bueno y Zuñiga. Nacido en 1550 y muerto en 1615, es el VII Duque de Medina Sidonia.

Casado con la hija de la Princesa de Eboli, juntó una de las mayores fortunas de la época, pero si por algo se le recuerda, y le hemos recordado esta semana, es por su mando al frente de la Armada Invencible.

Tras morir el Marqués de Santa Cruz, en el mismo 1588, Felipe II encarga la misión de la Armada Invencible al Duque de Medina Sidonia. Este intentará rehusar el mando del ejército, por sus nulos conocimientos en lo concerniente al mar. Pero Felipe II le obligará a ir, y todos conocemos el resultado.

Pese a ello, el duque retuvo sus títulos de Almirante del Océano y Capitán General de Andalucía incluso con el desprecio que expresaba por él la nación entera y su favor real siguió con Felipe III pese a otros descalabros marinos por las costas de Cádiz.

Como no he encontrado un retrato suyo, os dejo el escudo de la casa de Medina Sidonia. Y también una pequeña rehabilitación de este pobre diablo. Si era de secano y se mareaba en el barco… como si me hubiese llamado a mí Felipe II.

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Los “Hugonotes en el Sur de Francia”


¡Hola historiadores históricos! Me habéis dicho que en historia moderna universal estáis estudiando las guerras de religión en Francia … Historia muy rica, que no conozco muy bien, pero lo que sí conozco mejor es  el estado del problema en mi región,. Montpellier está situado muy cerca del Sur del Macizo central que tiene como nombre “Cévennes” y que fue el lugar de refugio de muchos protestantes franceses (porque montañas poca conocidas con muchos modos de hallarse). Muchos pueblos como el de Anduze fueron hugonotes.Así que muchos acontecimientos de las guerras de religión se desarrollaron en mi región.
Al lado de Anduze, hoy en el “Mas de Soubeyran”,  hoy hay un museo que traza la historia de este periodo en la región : “le musée du désert” (el museo del desierto), “desert” como el nombre dado al periodo que va de la revocación del Edicto de Nantes (1685) al edicto de tolerancia (1787), periodo en el que los protestantes franceses (aunque convertidos en apariencia) tuvieron que vivir clandestinamente su fe, y que remite también a los 40 años en la Biblia en los que los judìos tuvieron que huir en el desierto, años contados como de tentaciones, incertidumbres, desesperanza … lo que atravesaron los hugonotes. Aquí os describo algunos aspectos de esta sociedad.
1.    La guerra de los “Camisards”
Es una consecuencia directa de la revocación del Edicto de Nantes en 1685 (LUIS XIV) por la cual se prohíbe practicar el protestantismo (el edicto de Nantes el 30 de Abril de 1598 firmado por Enrique IV reconocìa la libertad de culto para los protestantes). En 1702, estalla en los ”Cévennes” la guerra. Es una revuelta de los protestantes contra los numerosos detenidos, y las represiones en la región. Empieza el 24 de Julio de 1702 con el asesinato del abad Chayla, (obispo de la ciudad de Mende, odioso con los nuevos cristianos), durante el asalto de Abraham Mazel sobre la casa de detención du “Pont de Monvert”. Empieza entonces una guerrilla religiosa en la región, los guerrilleros son nombrados “Camisards”, porque su signo de reconocimiento era la camisa (“camiso” en occitano) que vestían. Se sublevaron para defender la libertad de practicar su religión. Siempre han sido fieles al Rey, solo quieren el restablecimiento de la libertad de culto.
Era gente popular que animaba este movimiento : campesinos, tejedores, artesanos… no eran más que 2500 o 3000, pero detuvieron el ejercito real durante 2 años (movilidad, conocimiento de un territorio hostil, complicidad de la población autóctona…). 2 jefes se destacaron para encabezar esta revuelta : Roland y Cavalier. Roland fue traicionado y matado en 1704 lo que marca el fin de la revuelta, los “Camisards” fueron acosados y exterminados de manera muy violenta. Quedaran pastores y  predicadores escondidos, fuera de ley, que arriesgaban la pena de muerte y eran denunciados. La libertad de culto llegará solo en 1789 con la revolución francesa.

Cavalier por el pintor Labouchère      cavalier

2.    La Cruz Hugonote :
Es el símbolo de los protestantes y el signo de reconocimiento entre ellos, decidieron coger para ellos elementos de la decoración del orden de la caballería del Santo Espíritu (Ordre de la chevalerie du Saint Esprit), creado por Enrique III en 1578 donde los hugonotes no podían entrar. Podemos suponer que es para contestar a este ostracismo que los hugonotes cogieron los elementos del orden para su emblema.
Tres elementos principales :
–    la cruz : símbolo de la gracia adquirida por el sacrificio de Cristo
–    la flor de lis del reino al cual los hugonotes son fieles
–    la golondrina del Santo Espíritu, acordando a la presencia de Cristo, también en los momentos difíciles como el desierto.
croix-huguenote
3.    Los “méreaux” de comunión protestante :
Son signos de reconocimiento protestantes, los fieles protestantes tenían estas monedas  de plomo especiales (con imágenes bíblicas). Les permitían comulgar en las iglesias protestantes escondidas (templetes o altares en casa).
mereaux
4.    “La Tour de Constance”
La torre de Constance en Aigues-Mortes, era la cárcel  más famosa de hugonotes en la región. Los hombres descubiertos en asambleas clandestinas eran matados, pero las mujeres eran encarceladas y torturadas en la Torre de Constance. Tenían que abjurar para salvarse y librarse. Muchas mártires dejaron sus huellas ahí, la mas famosa encarcelada es Maria Durand (hija y hermana de pastores todos matados) que mientras duró su encerramiento, siguió escribiendo a la resistencia en Inglaterra, y siguió jurando su fe a través de libros de predicaciones clandestinos que escribió ella.
tour-de-constance

El Museo del desiertoque recoge todos los documentos del periodo en los “Cévennes”, expone todos los aspectos de la vida de los hugonotes, de la represión, teatralizando algunos rasgos con estatuas de cera. Aquí podeìs ver una visita virtual de este.        http://www.museedudesert.com/article22.html

Espero que este primer artìculo os haya interesado, muchas gracias por permitirmecolaborar en este blog ! Buen fin de semana a todos

Con Ian Gibson en Puertollano. 22-2-2009.

febrero 23, 2009 3 comentarios

     Un cubículo oscuro, el tercer sótano del auditorio de Puertollano. Una fila de focos alumbraba el escenario. Las gradas arrancaban a dos metros de la platea, al modo de un triángulo escaleno. Isidro, el organizador, entra en primer lugar, detrás, dos músicos, algunos profesores y al final Ian Gibson junto al teniente de Alcalde. Música de Manuel de Falla, versos de Antonio Machado y un artículo que el poeta escribiera en La Vanguardia, cuando corría el año 1938. En este texto hacía memoria sobre el Pablo Iglesias de 1889. Recordaba cómo aquel buen hombre hablaba de una realidad que nunca antes había comprendido. El mundo era peor de lo que imaginaba, pues fuera de las bellas paredes del patio de su casa había una grandeza incomprensiblemente desdichada. El poeta perfila con su pluma unas líneas en las que late el laconismo. Su privilegiada posición, hijo de abogado, nieto de biólogo, con una vida solvente, le marcaban el camino que habría de seguir, la lucha por el progreso del país donde vivía. Y así sería en realidad. Machado fue partícipe de las misiones pedagógicas que, con especial relevancia, en la República surtieron efecto. Museos ambulantes, retablos, teatros populares, como El búho, de Max Aub, o La Barraca de Lorca, el cine, la adquisición y reparto de gramófonos, las charlas, las copias que circulaban de los más famosas obras de arte del Prado… Todo ello con el objetivo de culturizar a la gran masa española que, manchada de tierra y de sol, iba por el mundo vestida con prejuicios, desnuda de cultura. Se habló también de aquellas bibliotecas que Cernuda y Moliner administraban y que llegaron a contar, en muchos pueblos de España, con un mínimo de cien volúmenes. A tal nivel llegaba el grado de invalidez mental que en algunas ocasiones, cuando se interpretaba La vida es sueño o Fuenteovejuna, la gente salía tan gustosa de la obra que pedían al autor hiciera acto de presencia y saludara a su público devoto… Era el turno de Ian Gibson. Se coloca las gafas y toma tres papeles. Después se pone en pie y camina hacia el púlpito estratégicamente colocado bajo una luz deshilachada color de sepia. Su voz brota emocionada. Machado murió un miércoles de cenizas… “era una tarde cenicienta y mustia / destartalada como el alma mía“, el 22 de febrero de 1939 en Colliure, Francia, curiosamente el mismo año de su nacimiento. Cuando te hundes tantos años en busca de los más insólitos pasajes de una vida ya pasada, el rigor histórico deja paso al sentimiento. Durante un segundo, mira a la hondura oscura de aquella pequeña estancia. Respira y sitúa el escenario: Sevilla, 1879. Machado ha de partir, y así será en sucesivas ocasiones. Compartirá un apellido con su hermano, pero no una personalidad. Manuel es galán, portentoso, mujeriego, conquistador. Antonio solo es una mente dominada por la soledad y la tristeza. Tras varias disertaciones, Gibson afirma que, sin pruebas sobre la mesa, porque no ha podido encontrarlas, cree que el poeta tuvo muchos amores que nunca, jamás, consolidó. Las niñas de Sevilla, las diferentes sirvientas de sus padres. Cada lugar le dio un nuevo amor y enterró otro ya anciano. El tiempo pasó por su vida sin dejarse notar, pero con lentitud y soledad. Antonio parecía haber nacido para perder; perder a sus muchos amores juveniles, a sus dos esposas, a su amigo Lorca. La partida con su madre al otro lado de la frontera fue el broche final a un transcurrir entre las sombras, con una mirada siempre puesta en la luz de Sevilla y de su infancia. Algunos dicen que don Antonio Machado ha de permanecer bajo la tierra que calienta sus huesos desde hace setenta años, pero no sería ese su deseo, sino más bien el de poder volver a descansar una vez más sobre las tierras de castilla, donde sus años arraigaron, donde brotaron sus versos.

P: Cuando fue hallado muerto, Antonio Machado conservaba un papel arrugado en el bolsillo de su chaqueta: este cielo azul y este sol de la infancia. .
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El historiador Gibson tuvo la amabilidad de firmarme el libro Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca.

El empleado de la semana… Bismarck!

febrero 20, 2009 12 comentarios

Hoy inaguramos una nueva sección, el empleado de la semana, donde escogeremos a un personaje que haya sido relevante y nombrado en clase, y para empezar, quien mejor que el gran Otto Von Bismarck.

Nacido en 1815 y muerto en 1898, fue conocido como el canciller de hierro. Aristocrata prusiano terrateniente, del llamado grupo inmovilista “junker”

Tras ser embajador en Francfort del Meno, y el Francia, accedió en 1862 al cargo de Primer Ministro de Prusia y de Ministro de Asuntos Exteriores. A partir de ahí elabora su plan de unificación alemana y de ordenación de Europa y del mundo.

Su primer objetivo fue la unificación alemana, contra Austria, a la que elimina de la idea de la Alemania germánica. Primero con la anexión de los ducados de Schleswig y Holstein, y provocando la guerra con Austria en 1866. Tras poner bajo su ala a los pequeños reinos de Alemania Occidental, provoca la Guerra FrancoPrusiana, con lo que termina su plan de Alemania.

El otro punto clave, aparte de sus alianzas y contralianzas secretas, es la Conferencia de Berlín de 1885, donde se produjo al reparto del mundo, sobre todo entre Francia e Inglaterra, y fijando lo que hoy conocemos como tercer mundo.

En 1890, el mismo sistema que había creado, le precipitó a salir del poder, él mismo estaba bloqueando la máquina de la Alemania Imperial, la que cogió desde su Prusia y Pomerania natal, y convirtió la nube de mosquitos, en una máquina llamada Alemania… para lo bueno, y para lo malo.

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HOBSBAWM, Eric; La era de las revoluciones. 1789-1848.; Crítica

febrero 18, 2009 20 comentarios

 

 

 

 

 

EVOLUCIONES

 

1. El mundo. 1780-1790

 

I.    La consecuencia más importante de la doble revolución (francesa, de carácter político, e inglesa, de carácter industrial, fue  el establecimiento del dominio del globo por parte de unos cuantos regímenes occidentales sin paralelo en la historia. Los viejos imperio y civilizaciones del mundo se derrumbaban y capitulaban. La India se convirtió en una provincia administrada por procónsules británicos, los estados islámicos fueron sacudidos por terribles crisis, África quedó vierta a la conquista directa. Incluso el gran Imperio chino se vio obligado, en 1839-1842,a abrir sus fronteras a la explotación occidental. En 1848 nada se oponía a la conquista occidental e los territorios. El progreso de la empresa capitalista occidental sólo era cuestión de tiempo. Pero en el seno de la sociedad burguesa nace una nueva ideología, contradicción de la doble revolución. La sociedad comunista que comenzó como un fantasma, recorrió Europa y se apoderó de gran parte de ella tiempo después.

 

     El mundo cambió “demasiado rápido”. Entre 1760 y final de siglos, el viaje entre Glasgow y Londres se acortó de diez días a 62 horas… aunque esto solo sucedía en zonas contadas. El resto del globo estaba masivamente incomunicado. Las carretas eran usadas tanto para el transporte de personas como para el de mercancías (especialmente el correos). Vivir cerca del mar era vivir cerca del mundo: Sevilla era más accesible desde Vera Cruz que desde Valladolid. De todos los empleados del Estado, quizá sólo los militares de carrera podían esperar vivir una vida un poco errante, de la que sólo les consolaba la variedad e vinos, mujeres y caballos de su país.

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Para los incondicionales. Leonardo da Vinci.

febrero 18, 2009 5 comentarios

 ELPAÍS.com – Roma – 18/02/2009

Un retrato que representa a Leonardo da Vinci ha sido descubierto por Nicola Barbatelli un estudioso de la historia medieval en Lucania, en Acerenza (sur de Italia), informa el Museo Ideale Leonardo Da Vinci de Florencia. Se trata de un óleo sobre tabla de 60 por 40 centímetros que aparentemente está datado en el siglo XVI, aunque no se puede hablar por ahora de un autorretrato, u otro tipo de trabajo de Cristofano dell’ Altissimo, autor de un Perfil de Leonardo, que se conserva en la galería de los Uffizi en Florencia, un óleo sobre panel, de 60 por 45 centímetros. Leonardo Da vinci A FONDO Nacimiento: 1452 Lugar: (Vinci) Ver cobertura completa La noticia en otros webs webs en español en otros idiomas La obra ha sido entregada al director de Alessandro Vezzosi, director del Museo Ideale Leonardo Da Vinci, quien desde 1980 ha llevado a cabo investigaciones sobre el tema de los retratos del maestro renacentista y de su presencia y eco en la Italia meridional. Según la nota del museo, ya se está trabajando en el análisis histórico-artístico y en las investigaciones sobre la pintura, que representa a un Leonardo en tres cuartos y con el cabello como el que aparece en el llamado Autorretrato de la galería Uffizi, considerado durante siglos obra del genio, hasta que en 1938, una radiografía desmintió la autoría de Leonorado.

El lector compulsivo o el III Reich.

febrero 16, 2009 3 comentarios

 

 

 JACINTO ANTÓN – Barcelona – 16/02/2009 ELPAÍS

Un lector llamado Adolf Hitler El líder nazi leía compulsivamente, pero sólo para reforzar sus ideas – Un nuevo ensayo investiga su biblioteca más personal, que llegó a tener 16.000 volúmenes

Hitler quemaba libros, pero también los leía. Que hiciera ambas cosas -además de desatar la II Guerra Mundial y ordenar el exterminio de los judíos- lo convierte en un lector muy especial. Su relación con los libros, incluso con los que no quemaba, no era amable. Hitler, incapaz de relaciones profundas y sinceras de amor o amistad -hasta las que sentía por Eva Braun y por su perra alsaciana Blondie eran afectos envenenados, y valga la palabra-, tampoco iba a tener ese cariño por los libros, que es el sello de los bibliófilos decentes.  Tenía dedicatorias de Jünger y todo Shakespeare. No le gustaban las novelas. Igual que hacía con los países, las instituciones y las personas, Hitler depredaba los libros. Ésa era su forma de leerlos: como invadir Polonia. Él mismo explicó su método de lectura abusivo y oportunista en Mein Kampf. “Leer no es un fin en sí mismo, sino un medio para un fin”. Se trataba, dijo, de rellenar un mosaico previamente dibujado con las “piedrecitas” que le proporcionaban los libros. La lectura no le servía, en general, sino para llevar agua al molino de sus ideas y para confirmar opiniones que ya tenía. Era una práctica puramente instrumental -“tomo de los libros lo que necesito”, dijo-. No leía nunca por placer. Y el caso es que era un lector compulsivo, que leía mucho, vamos. “Los libros eran su mundo”, escribió su amigo de juventud August Kubizek.

El joven Hitler llegó a Viena pobre como una rata pero con cuatro cajas llenas de libros. Luego, en su época de agitación política, cuando no estaba pronunciando discursos o haraganeando por las cervecerías de Múnich en malas compañías (!), se pasaba el tiempo leyendo. “Claro que leer mucho no significa leer bien. Sus lecturas fueron asistemáticas”, subraya Ian Kershaw en su monumental biografía (Hitler, Península). “Leer no era algo que hiciese para ilustrarse o para aprender, sino para confirmar prejuicios”. Kershaw pone en duda, además, que Hitler leyera lo que hay que leer. Parece que de los clásicos y de la buena literatura consumió más bien poquito. No le gustaba la novela. En cambio, se pirraba por el subgénero antisemita (lo que no nos sorprende), tipo “El judío internacional” de Henry Ford o “La amoralidad” en el Talmud; le gustaban mucho las enciclopedias y los almanaques, de los que podía extraer, para impresionar, mucha información en poco tiempo, y los libros de ocultismo. Se ha señalado entre sus libros, y no es broma, “El arte de convertirse en orador en pocas horas”. Tenía debilidad, quizá su único rasgo sincero como lector aparte del gusto por los relatos del explorador Sven Hedin, por las novelas del Oeste de Karl May. Pero incluso éstas las utilizaba para dar la brasa a sus generales. Les ponía como ejemplo de habilidad táctica al héroe apache de May, lo que ha de ser desconcertante cuando mandas una división Pánzer en el Cáucaso. Menos simpático es que conservara un manual de 1931 sobre el gas venenoso, con un capítulo dedicado a los efectos del ácido prúsico, comercializado como Zyklon B… Se ha escrito mucho sobre la biblioteca de Hitler, de unos 16.000 volúmenes (de hecho tuvo varias, localizadas en diferentes sitios), su composición, las obras que en realidad leyó (muchos libros de su época de canciller y führer permanecieron sin abrir) y las que contribuyeron a afirmar sus (malas) ideas.

Ahora un libro apasionante, Hitler’s private library, the books that shaped his life (La biblioteca privada de Hitler, los libros que moldearon su vida; Nueva York, 2008), de Timothy W. Ryback, rastrea con habilidad detectivesca y pulso literario en el ecléctico fondo bibliográfico del líder nazi las obras que pudieron ser decisivas, por su significación emocional o intelectual, en la vida del Hitler lector. Ryback ilumina al tiempo la relación del personaje con los libros y el destino de su biblioteca (1.200 se conservan en la Biblioteca del Congreso en Washington, otro fondo está en la Brown University en Providence; un conjunto anda perdido por Rusia). El autor, que se ha sumergido físicamente en libros leídos y hasta subrayados y anotados por el propio Hitler -una experiencia inquietante: en uno encontró incluso un pelo de bigote-, explica que éste leía vorazmente, a veces un libro por noche (a Eva Braun le caían broncas cuando interrumpía, aunque fuera en déshabillé; por cierto, parece que había poca pornografía en la biblioteca de Hitler, aunque se menciona un libro sobre el teatro español “con dibujos y fotografías obscenos”). Pero su lectura era superficial y azarosa, en buena parte para alimentar sus mítines, diatribas y peroratas. En su retiro alpino del Berghof tenía las obras completas de Shakespeare y parece que no leyó sólo El mercader de Venecia, pues hacía citas de Hamlet y, sobre todo, de Julio César -“Nos volveremos a ver en Philipos”, espetaba bravucón a sus rivales políticos-. La aventura de Ryback entre los libros de Hitler arranca con las lecturas de éste en las trincheras durante la guerra del 14 y acaba con el misterio del volumen que tenía en la mesita de su habitación en el Führerbunker de Berlín cuando se suicidó: se conserva una foto, pero no se distingue el título. Entre las obras que sabemos que le acompañaron en sus últimos momentos figuran una historia de la esvástica, un ensayo sobre Parsifal y otro sobre las profecías de Nostradamus (y luego nos dicen que nosotros leemos malos libros, chicos!). El recorrido de Ryback por los libros significativos de Hitler incluye una traducción de Peer Gynt regalada y dedicada por su siniestro mentor Dietrich Eckart, y Feuer und Blut de Jünger, dedicado en 1926 por el propio autor “al führer nacional Adolf Hitler” -vaya, vaya, Ernst-, y en el que Hitler, que quería escribir sus propias experiencias de combatiente en la I Guerra Mundial, subrayó pormenorizadamente pasajes sobre la guerra y los efectos de la matanza en el espíritu. Pese a lo que hacía creer, Hitler leyó poco a Nietzsche, a Schopenhauer -cuyo nombre escribía mal- o a Fitchte (para romper mitos en clase!). Lo que Ryback encuentra en el canon hitleriano -los ladrillos fundamentales de su pensamiento filosófico- es una serie de repulsivas obras racistas y unos libros de ocultismo y seudociencia (como Magia: historia, teoría y práctica, de Ernst Schretel, que Hitler subrayó profusamente). En cuanto a los libros militares, Ryback destaca una biografía de Schlieffen, el genio prusiano (es curioso que Hitler subrayase las consideraciones del táctico sobre los peligros para Alemania de luchar en dos frentes), un práctico manual de identificación de tanques y varias obras sobre Federico el Grande, especialmente la biografía de Carlyle. Hitler, por supuesto, no sólo fue lector, sino también autor. Un capítulo del libro de Ryback está dedicado al Mein Kampf, que inicialmente tenía un título con mucho menos punch: Cuatro años y medio de batalla contra las mentiras, la estupidez y la cobardía; difícil de recordar cuando vas a encargarlo, sobre todo si eres de las SA…

El Imperio Romano… evolución interactiva.

febrero 15, 2009 5 comentarios

Enrique VIII

febrero 14, 2009 Deja un comentario

Os dejo aquí un artículo que he encontrado en la web de PUBLICO, sobre nuestro amigo Enrique VIII, que estamos viendo ahora mismo en clase de Moderna Universal.

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Buen Finde!

El negocio está en los alimentos

febrero 12, 2009 1 comentario

Fuente: Le monde Diplomatique. Ignacio Ramonet

Neocolonismo agrario

 

Una de las grandes batallas del siglo XXI será la de la alimentación. Muchos países, importadores de comida, se ven afectados por el aumento de los precios. Los Estados ricos lo venían soportando; hasta que, en la primavera de 2008, se asustaron por la actitud proteccionista de naciones productoras que limitaron sus exportaciones. A partir de ahí, varios Estados con crecimiento económico y demográfico -pero desprovistos de grandes recursos agrícolas y de agua- decidieron asegurarse reservas de comestibles comprando tierras en el extranjero.
Al mismo tiempo, muchos especuladores se pusieron igualmente a comprar terrenos para hacer negocios. Convencidos de que la alimentación será el oro negro del futuro. Según ellos, de aquí a 2050, la producción de alimentos se duplicará para satisfacer la demanda mundial. “¡Invertid en granjas! ¡Comprad tierras!” repite Jim Rogers, gurú de las materias primas. George Soros apuesta asimismo por los agrocarburantes y ha adquirido parcelas en Argentina. Un grupo sueco ha comprado medio millón de hectáreas en Rusia; el hedge fund ruso Renaissance Capital, 300.000 ha . en Ucrania; el británico Landkom, 100.000 ha . también en Ucrania; el banco estadounidense Morgan Stanley y el grupo agro-industrial francés Louis Dreyfus, decenas de miles de hectáreas en Brasil, etc.

Pero quienes se han lanzado a comprar tierras por todo el mundo, son principalmente los Estados con petrodólares y divisas. Corea del Sur, primer comprador mundial, ha adquirido 2.306.000 hectáreas; le sigue China (2,09 millones), Arabia Saudí (1,61 millones), los Emiratos Árabes Unidos (1,28 millones) y Japón (324.000 ha .). Total: cerca de 8 millones de hectáreas de tierras fértiles compradas o alquiladas en el exterior. Regiones enteras han pasado a estar bajo control extranjero en países con escasa densidad demográfica y cuyos gobernantes están dispuestos a ceder partes de la soberanía nacional. Un fenómeno que preocupa. En un informe alarmante, la ONG Grain denuncia “un acaparamiento de tierras a nivel mundial” (1).
Sin campos fértiles ni agua, los países del Golfo son los que más pronto se han lanzado. Kuwait, Qatar y Arabia Saudí buscan parcelas disponibles donde sea. “Ellos poseen tierras, nosotros dinero”, explican los inversores del Golfo. Los Emiratos Árabes Unidos controlan 900.000 ha en Pakistán; y están considerando proyectos agrícolas en Kazajistán. Libia adquirió 250.000 ha . en Ucrania a cambio de petróleo y gas. El grupo saudí Binladen ha conseguido terrenos en Indonesia para cultivar arroz. Inversionistas de Abu Dhabi compraron decenas de miles de hectáreas en Pakistán. Jordania producirá comestibles en Sudán. Egipto obtuvo 850.000 ha . en Uganda para sembrar trigo y maíz…
China es el comprador más compulsivo, pues debe alimentar a 1.400 millones de bocas cuando sólo dispone del 7% de las tierras fértiles del planeta. Además, la industrialización y la urbanización le han destruido unos 8 millones de hectáreas. Y algunas regiones se están desertificando. “Tenemos menos espacio para la producción agrícola, y es cada vez más difícil elevar el rendimiento”, explicó Nie Zhenbang, jefe de la Administración Estatal de Granos (2).
China detenta tierras en Australia, Kazajistán, Laos, México, Brasil, Surinam, y sobre todo en África. Pekín ha firmado unos treinta acuerdos de cooperación con Gobiernos que le dan acceso a tierras. A veces, las autoridades de Pekín envían desde China la mano de obra; pagada a menos de cuarenta euros al mes, sin contrato de trabajo y sin cobertura social.
Por su parte, Corea del Sur ya controla en el extranjero una superficie superior a la totalidad de sus propias tierras fértiles… En noviembre de 2008, el grupo Daewoo Logistics, estableció un acuerdo con el Gobierno de Marc Ravalomanana, presidente de Madagascar, para alquilar 1,3 millones de hectáreas, o sea la mitad de las tierras cultivables de esa gran isla…
El Gobierno surcoreano también ha comprado 21.000 hectáreas para cría de ganado en Argentina, país en el cual el 10% del territorio (unos 270.000 kilómetros cuadrados) se encuentra en manos de inversores extranjeros, quienes “se han beneficiado de la actitud de los diferentes Gobiernos para adquirir millones de hectáreas y recursos no renovables, sin restricciones y a precios módicos” (3). El mayor terrateniente es Benetton, industrial italiano de la moda, que posee unas 900.000 ha. y se ha convertido en el principal productor de lana. También el millonario estadounidense Douglas Tompkins tiene unas 200.000 ha . situadas próximas a importantes reservas de agua.
En general, la cesión de tierras a Estados extranjeros se traduce en expropiaciones de pequeños productores y aumento de la especulación. Sin olvidar la deforestación. Una hectárea de bosque procura un beneficio de cuatro a cinco mil dólares si se plantan en ella palmas de aceite; o sea de 10 a 15 veces más que si se dedica a producir madera (4). Ello explica por qué los bosques de la Amazonia, de la cuenca del Congo y de Borneo están siendo sustituidos por plantaciones.
Es un retorno a odiosas prácticas coloniales, y una bomba con efecto retardado. Porque la tentación de los Estados extranjeros es la de saquear los recursos, como lo hace China, con mano de obra importada y poco beneficio local… Pero la resistencia se organiza. En Pakistán, los campesinos ya se están movilizando contra el desplazamiento de aldeas si Qatar compra terrenos en la región de Penyab. Paraguay ha aprobado una ley que prohíbe vender parcelas a extranjeros. Uruguay se lo está planteando; y Brasil estudia cambiar su legislación.
El neocolonialismo agrario le arrebata el trabajo al campesinado y crea un “riesgo de pauperización, tensiones sociales extremas y violencias civiles” (5). La tierra es un asunto muy sensible. Siempre ha provocado pasiones. Representa una parte de la identidad de los pueblos. Tocar ese símbolo podría terminar mal.

Esquemas sobre Restauración y Revoluciones del s. XIX

febrero 9, 2009 2 comentarios

HIJANO, A. Los Ciclos Revolucionarios (1820-1830-1848.). Espero que sirvan por lo menos para hacer una visión general (y que entendais mi letra). Un abrazo a todos.

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Con permiso de Javier Marías…

febrero 8, 2009 1 comentario

La idiotez de no saber por qué

JAVIER MARÍAS 08/02/2009 BABELIA

Hace ya mucho que, cuando visito un museo, mi paso se acelera al llegar a las salas de lo que se suele llamar “arte contemporáneo”, es decir, a grandes rasgos, el producido entre 1965 y la actualidad. Rara es la obra de este ya largo periodo que me invita a detenerme ante ella más de un minuto, incluidas las que me agradan, que algunas hay. Pero la mayoría me parecen lisas como el futuro y casi ninguna rugosa como el pasado. Me aburro mirándolas, porque apenas hay nada que desentrañar. A lo sumo son “bonitas”, pero de la misma o parecida manera en que resulta bonito un mueble al que se echa un complacido vistazoy nada más. Si aún visito esas salas, es sobre todo por un autoimpuesto sentido del deber y por un afán de respeto hacia quienes han colgado allí esos cuadros o artefactos. “Algo habrán visto los responsables, para otorgarles tan distinguido lugar”, pienso, “y que yo difícilmente lo vea no significa que ese algo no esté. Me voy a esforzar”. Miro y me suelo quedar como estaba. Debo añadir que eso no me causa complejo ni preocupación. Al contrario, salgo con la conciencia doblemente tranquila: he hecho el intento y, si no he logrado interesarme, considero que no es culpa mía sino de la obra en cuestión. He visto suficiente arte a lo largo de mi vida como para crearme ahora inseguridades.



Por supuesto, no me molesta en modo alguno la exhibición de “arte contemporáneo” en dichas salas. Allá los dueños de cada museo, y nadie me obliga a entrar en ellos. Sí me molestan, en cambio, y mucho, las supuestas obras artísticas que se me fuerza a contemplar: las que instalan las autoridades en las calles y las que pintan los grafiteros en un muro, una fachada, un vagón de metro o donde quiera que se les ocurra. Hoy existe una infinita comprensión hacia estos “artistas espontáneos”, cuando no se los alienta directamente desde la prensa y las instituciones, que temen no parecer lo bastante “democráticas”. Yo no lo entiendo, ya que los grafiteros no sólo están imponiendo su imaginería particular a los demás, en un espacio común del que no se puede escapar, sino que también están tachando la limpieza o desnudez de un edificio, su mera neutralidad. ¿Se imaginan que entraran en sus casas y les pintaran las paredes para “dar rienda suelta a su creatividad”, y ustedes tuvieran que ver sus chorradas a diario o borrarlas repetidamente? La situación no es muy distinta en la ciudad, ya que éstas son extensiones de nuestros hogares, sitios por los que nos movemos, sólo que, al ser de todos, ni nosotros ni nadie podemos decidir cómo decorarlos. Las autoridades sí deciden, y a menudo me pregunto con qué potestad.

Hay tres o cuatro artistas actuales que siempre “necesitan” las ciudades y a los que, incomprensiblemente, los ayuntamientos del mundo dan sus permisos y beneplácitos. Uno es ese individuo, creo que búlgaro, que lleva un montón de años envolviendo edificios emblemáticos con lonas, nunca he sabido con qué objetivo ni le he visto el interés. Otro es un americano que reúne a masas de personas en una plaza o explanada, las convence de desnudarse todas a la vez y les hace unas espantosas fotografías, tampoco se sabe con qué fin ni interés, más allá de los del voyeur. El tercero es un escultor colombiano que de vez en cuando invade las ciudades con sus figuras monótonamente gordas y artísticamente planas. El cuarto es un suizo que ideó lo que se conoce como Cow Parade: sus horrendas vacas de fibra de vidrio he tenido la mala suerte de topármelas en el pasado en Edimburgo, Berlín y Dublín, y ahora, con descomunal retraso, las han puesto en Madrid: ciento cinco vacas sin ningún atractivo, decoradas por artistas locales y a cual más chafarrinosa. Bueno, ya digo que maldita la gracia que me hace encontrarme con las lonas imbéciles, las masas empelotadas, las esculturas paquidérmicas o las vacas pintarrajeadas. Personalmente no creo que nada de eso sea buen arte, pero admito que otros lo crean y me aguanto mientras duran el “experimento” o la “exposición”.


No es el caso de parte de mis conciudadanos, que el primer fin de semana que tuvieron a las vacas bobas diseminadas por Madrid, robaron una (tras desatornillarla), se montaron sobre varias y dañaron a propósito la mayoría. Y me temo que no fue porque no les gustaran, como a mí, sino porque están acostumbrados a que cualquier objeto que esté en la calle se pueda robar o destrozar impunemente. Son los mismos sujetos, no se olvide, que se abalanzaron con tijeras a cortar trozos de alfombras durante la boda de los Príncipes de Asturias, y que se llevaron a sus casas hasta el último adorno de aquella ocasión. Son los que dejan arrasadas la Puerta del Sol y la Plaza Mayor tras cualquier celebración, que roban o destruyen papeleras no se sabe por qué, que mean y vomitan en los portales cercanos a las zonas de copas o de botellón. Estoy convencido de que si a cualquiera de esos individuos se le preguntara, fuera de la situación, por qué había hecho esto o lo otro, respondería “No lo sé” o, en el mejor de los casos, “Por diversión”. Y de que a la siguiente pregunta -“¿Por qué eso es divertido?”- contestaría igualmente “No lo sé”. Hacer cosas sin saber por qué es una de las mayores pruebas de idiotez, y la plaga va más allá de Madrid. Nuestras autoridades llevan decenios permitiendo -más bien fomentando- una ciudadanía dominada por esa idiotez. Claro que es probable que a la pregunta “¿Por qué nos colocan ustedes las lonas, las muchedumbres en bolas, los obesos y las vacas feas?”, también ellas supieran sólo responder: “No lo sé”.

Ahora preguntamos:

-¿Opinas que el arte actual es incomprensible?, ¿Crees que las nuevas creaciones van dirigidas a la razón o más bien a los instintos, a las emociones, al sentimiento?.

-¿Estamos preparados (paradójicamente) para analizar el “arte contemporáneo” o como aquellos asombrados espectardores que escuchaban por primera vez la gran orquesta de Berlioz, no tenemos aún “los oídos preparados para tal conjunción de armonías y sonidos estrambóticos”?

-¿Son las creaciones actuales simples olas que llegan cansadas desde el arte del siglo XIX o innovan en algún aspecto?

-¿La sociedad industrial es buen campo de cultivo para el figurativismo (Antonio López) o por el contrario nos aleja de las formas hasta la deformación o la desintegración del arte tradicional (Pollock, Saura…)?

-¿Esto es vanguardia?.