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Revolutionary Road


La calle revolucionaria…
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Leonardo Di Caprio y Kate Winslet vuelven a trabajar once años después de la pastelada transatlántica, que tantas lágrimas provocó en los cines de todo el mundo. Vuelven ahora bajo la batuta de Sam Mendes.
El bueno de Sam vuelve con otra crítica a la sociedad américana. Si en American Beauty, de mano de Thora Birch, Kevin Spacey y compañía, criticaba la falta de cohesión de la familia americana, en Revolutionary Road, el objeto de estudio es el papel de la mujer en la sociedad américana de los años 50, tomando como referencia la novela homónima de Richard Yates.

En esta película, vemos como los sueños de la familia Wheeler se van escapando. Kate Winslet es víctima de la opresión de la mujer en esa sociedad, en su papel de ama de casa y madre de sus hijos, sin vida más allá de ello. Ella se siente capacitada para algo más, y pretende liberarse yéndose al Viejo Continente, a París, para al final darse cuenta de que Frank es otro hombre más de los años 50, que quiere tenerla bajo su mando. Se quedarán en Estados Unidos, él con un puesto cada vez más importante y ella desengañada totalmente de su vida. A ello contribuirá el hijo “loco” de sus vecinos, quien le hará darse cuenta de que no es dueña de su propia vida, de que nada va bien en esa pareja por mucho que lo intente. Tener niños, una buena casa y una buena vida no es suficiente. Todo va bien, pero todo va mal, o mejor, no hay nada.
Al final acabará con su vida, y con la del pequeño bebe que venía en camino. Su liberación.

Podemos relacionar esta película con la figura de Kate Millet. Para que nos hagamos una idea del pensamiento de esta feminista americana, os dejo dos links. ELPAÍS, Wikipedia.

Y para terminar, el interesante resumen de la pelicula que Sisinio nos mandó por mail.

“No es casual que vuelvan a entregarle a Mendes un material en aquella onda, la adaptación al cine de una venerada novela de Richard Yates que habla de la insatisfacción cotidiana y los íntimos y lacerantes anhelos de algunos representantes modélicos del aparente “todo va bien”. Pero en Revolutionary road, a diferencia de American beauty, no hay sátira, no hay esperpento sobre las miserias en ebullición, no hay motivos para la risa sarcástica observando y escuchando la repentina y volcánica transgresión de los que habían construido su vida intentando estar de acuerdo con ella y ateniéndose a las reglas sociales. Aquí sólo hay tragedia de primera clase, desolación al comprobar que las vías de escape están selladas, que el sueño de que la deseada vida puede estar en otra parte y la necesidad de huir de lo establecido no son suficientes para abandonar lo que has almacenado, para prescindir de la seguridad, los confortables hábitos, la asumida mediocridad, el “nunca pasa nada” y enfrentarte al riesgo y la intemperie que puede implicar la aventura, la búsqueda de lo que asocias a la plenitud.
El esfuerzo de este matrimonio que se propone avanzar por territorios inexplorados para que su amor no se oxide, luchar contra la resignación al hastío, cambiar en los años cincuenta los roles tradicionales de una pareja clásica, pillar el último tren de las ilusiones, poner en práctica lo que desea el alma y la prosaica realidad desaconseja, está descrito con sensibilidad y hondura, piedad y capacidad de conmoción. Sam Mendes te hace sentir su crisis, sus dudas, su miedo, su desencanto, su definitiva incomunicación y su derrota. No puedes sentirte ajeno a este drama sobre la claudicación. Yo, al menos, me quedo pegado en la butaca hasta que terminan los títulos de crédito, con la sensación de que lo que te han contado sobre esa gente es de verdad, hipnotizado por el sombrío olor de la
depresión que renuncia al llanto, una depresión que se ha hecho muda.
Y te conmueve la intensidad y la veracidad del excelente DiCaprio y de una Kate Winslet que está más allá del elogio transmitiéndote humanidad, el ansia de eso tan problemático y huidizo llamado felicidad.”

  1. thor8
    febrero 2, 2009 de 4:43 pm

    No he visto la peli y creo que al paso que va la mula (ya me entendeis) no la voy a ver antes del miércoles. Pero no hace falta para saber de que va gracias a historiadorhistriónico y a mi queridísima wikipedia. xD.

    Una afirmación de DiCaprio:
    “¿Qué hubiera sucedido si, luego del naufragio del Titanic, Rose y Jack se hubieran casado, formado una familia y desenamorado paulatinamente el uno del otro? Pues de eso trata Revolutionary Road.”

    Exactamente, de eso va la crítica, de la monotonía del matrimonio y del poco dinamismo de las familias en los años 50. Antes tenían un sueño y en el matrimonio ven truncados sus sueños en la monotonía, riñen, discuten, etc. El director juega con el contraste: Pasión-Ira, Vida social-Intimidad y deja al descubierto de que las personas que forman una pareja, casada o no, son individuos antes que amantes, con sus necesidades egoístas y miserias.

    Todo eso de lo que me he podido enterar. Pero se puede debatir desde el argumento, para la gente que no la haya visto, partiendo de ideas como matrimonio, familia, sueños truncados.

    De ahí en adelante, opinen sobre estas ideas para construir un debate.

    Os doy un empujón planteando las siguientes preguntas (aunque caigo en el riesgo de desviarme de lo que realmente va la película que no lo se, corregirme si no van los tiros por ahí).

    El matrimonio natural no es. Es un producto de la sociedad, surgió para la resolución del problema que tenian nuestros antepasados con la descendencia y el surgimiento de la propiedad privada y la desaparición del comunismo primitivo: ¿sigue teniendo sentido hoy en día?. ¿Por qué hay gente que se casa aún sabiendo que trunca sus sueños?, ¿Por qué ahora la familia está tan desectruturada?, ¿Antes lo era igual?, ¿O se consolidaba mediante el machismo y el maltrato ante cualquier atisbo de destructuración?.

    Bueno estas preguntas porque creo que va la cosa como en American beauty como dice historiadorhistróinico, decirme si hay algún aspecto más como el machismo de la sociedad o algo así, ¡pero no me conteis el argumento!.

    ¡Saludos!

  2. historiadorhistrionico
    febrero 2, 2009 de 5:56 pm

    Jaja! Llegamos a un punto que queria, la familia como institucion. A lo largo de la Historia, nosotros que vivimos en un país católico, el matrimonio se ha visto como un sacramento, algo muy imbuido dentro de nuestra sociedad. Era la forma de procrear, de asegurarse un futuro, y todos los miembros tenian una funcion.
    A partir de un cierto momento, en las sociedades el matrimonio pierde parte de importancia. En Estados Unidos, en este caso, estamos en los 50, años despues de la guerra, época de la caza de brujas, de comienzo de la guerra fria. Una época de desencanto, y de normas sociales que a su vez empiezan a resquebrajarse. Vemos una Kate Winslet con sueños, moderna… pero que se ve atada por las convenciones sociales, y por ella misma, porque tiene esos simbolos atados en su mente y no puede con ellos. Pero si vemos cierta brecha, por donde va a venir la ruptura, con la segunda oleada de feminismo, y recomiendo leer la entrevista de Kate Millet, donde expone que el amor ha sido el opio de las mujeres, el elemento que las ha atado en unos convencionalismos injustos, pero que gracias al amor, han vivido en el como en la inopia. Al romperse el sistema tradicional de relación, la mujer encuentra la brecha por donde hacerse un nombre propio en la sociedad. Aunque aun queda camino.

    Citando a una profesora de mi hermana de la UMA, no con palabras exactas, si seguimos la secuencia hasta hoy en día, vemos como la familia ha perdido parte de su sentido, y estamos en una crisis de la familia tradicional, pues cada vez encontramos modelos distintos al margen de la familia de madre padre e hijos. Encontramos modelos monoparentales, dos padres, dos madres.. etc
    De hecho esta profesora exponia que la ola de violencia doméstica, tiene que ver con ese problema de perdida de identidad de la familia tradicional, que esa violencia es solo la punta del iceberg, puesto que por debajo está la pérdida de la familia tradicional.

    A ver si veis la pelicula piratas!

  3. El Caprio de Calatrava
    febrero 5, 2009 de 5:34 pm

    Veo que comentais la pelicula sin haberla visto ¿cómo es que llegais a sacar tantas conclusiones de la peli? ¿no os falta un factor clave en la comprensión de la película, el de la domesticidad, que diría nuestra Profesora de Género, Angela Muñoz? Porque es la sublevación contra la domesticidad el leit-motiv del personaje de Kate Winslet …¡y su lucha por ser independiente, ser libre y gozar del amor sin subordinaciones al varón proveedor! el final trágico está justo ahí. Pienso.

  4. El Caprio de Calatrava
    febrero 5, 2009 de 10:19 pm

    Otros comentarios que sugieren los correos anteriores de los colegas y amigos: que “estamos en una crisis de la familia tradicional”, totalmente de acuerdo, pero no en que “el amor ha sido el opio de las mujeres”, sino que el opio es la falta de independencia economica. Un dato: los divorcios aumentan cuando la mujer tiene independencia economica. Si no la tiene, no se puede divorciar. Así de crudo. Los sociologos hoy investigan que se divorcian más por iniciativa de las mujeres que de los hombres en los países desarrollados ¡¡porque pueden decidir libremente el amor, a quién querer y cuándo querer y como querer!! pero el amor nunca es opio, es libre atadura d personas que se quieren. La independencia economica permite elegir libremente, romper libremente, cambiar libremente y crear también nuevas parejas, nuevos modos de vivir, juntos pero separados, por el mismo sexo o por distintos, como se quiera, porque el amor nos empuja (el amor siempre es sexo, por supuesto, y eso mueve la historia), ese empuje es el que explica muchos comportamientos y el ansia de libertad y la lucha por disfrutar de la vida ¿no os parece?

  5. blademanu
    febrero 5, 2009 de 10:32 pm

    A mi modo de ver el amor es opio de jóvenes, nostalgia de adultos. O mejor, la metamorfosis del amor es continua, toma mil trajes distintos, es el más caprichoso de los sentimientos, el más de los traicioneros. El amor puede ser arrebato apasionado, puede ser un estado de filosofía de vida, un impulso vital sin ánimo de lucro, un reflexionar en sosiego… pero el amor va envejeciendo con los años y con ellos va ganando en cálidas palabras y abrazos sin dolor.
    Estoy de acuerdo en que el factor económico es un punto clave en el sostenimiento o mantenimiento (forzado) de una pareja. Es muy importante el dato de los divorcios de mujeres solventes y autónomas. Pero, aun con eso, prefiero una sociedad más igualitaria a la que padecieron nuestras predecesoras.
    La crisis familiar se nota, sobre todo a la hora de entablar una relación con los hijos. No es del todo mi caso, pero bien es cierto que el diálogo más moral que se puede entablar hasta el instituto no versa precisamente sobre cómo la familia se está desgastando en su esencia más primaria.

  6. historiadorhistrionico
    febrero 6, 2009 de 2:34 pm

    Yo si he visto la película, por eso puse post. De hecho puse el final…
    Lo de que el amor ha sido el opio de las mujeres, no lo digo yo, lo dice Kate Millet. Ahora, a parte de las cuestiones económicas, esta mujer defiende que hay otra dimensión en las relaciones hombre-mujer a parte de las económicas.
    Que todo eso forme parte de los convencionalismo sociales, de que como las mujeres no eran independientes, se creo el amor como algo para tenerlas contentas en casa? pues si, puede ser.

    Y lo de la domesticidad es un punto que indicaba algo en lo de la crisis de familia y la violencia que lleva implicita la domesticidad, y que la vemos por ejemplo en toda esta ola de violencia de género que también daría para hablar unas lineas.

  7. blademanu
    febrero 6, 2009 de 2:49 pm

    Ahora va a resultar que el amor es un invento humano… juas juas!!!!. El amor está en la mente (siento romper mitos), mitad hipotálamo, mitad testosterona. Nosotros no lo dominamos, somos el cazador cazado. Jared Diamond, en “¿Por qué es divertido el sexo?” pone ejemplos de pájaros que se mantienen unidos toda la vida por vínculos afectivos… al fin y al cabo nosotros también somos animales. La única diferencia (habrá más, seguro) es que le damos muchas vueltas a las cosas. Tanto es así, que terminamos formándonos entelequias sobre nuestro alrededor, nosotros mismos y nuestras creaciones (la naturaleza y el “ser”).

    Saludos navideños (está nevando en Puertollano!).

  8. historiadorhistrionico
    febrero 6, 2009 de 3:04 pm

    Nada nada, el amor se pasa, el físico también… pero la dote permanece

  9. blademanu
    febrero 6, 2009 de 6:02 pm

    En eso tienes razón!!!!! JAJAJA

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