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El origen ideológico y gráfico de nuestro alfabeto.
Ante las evidencias no cabe más que agachar la frente, admirar la obra y felicitar el mérito. Hoy hemos encontrado uno de esos artículos por los que postulamos en nuestro blog. La divulgación debe ser una tarea igual o más meditada que la propia investigación, porque conlleva un doble proceso intelectual: la comprensión de lo estudiado y la plasmación por escrito, pero de forma lo suficientemente comprensible como para que el público en general pueda disfrutar de la lectura. Hoy hemos optado por recoger la publicación de una página que también se dedica a esta bonita tarea.
En esta ocasión “http://cienciaparatontos.blogspot.com” (cuyo título, no obstante, critico y sanciono a título individual), nos ofrece un texto que intenta explicar un tema de gran interés. A lo largo de sus líneas descubriremos cómo la realidad espacial inspiró a las primeras civilizaciones “históricas” del oriente próximo las ideas que posteriormente se materializarían en un lenguaje escrito que alumbraría nuestro actual alfabeto. En otras palabras, lo que venimos aquí a presentar es la historia, el origen, la vida oculta de las letras con las que, mismamente, escribimos esta breve entradilla.
Espero que sea de vuestro agrado. Un cordial saludo a la comunidad Histérica.
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“Nuestras letras modernas descienden de la escritura jeroglífica de las civilizaciones antiguas. En particular de la egipcia. Prácticamente todos nuestros caracteres se pueden encontrar en un jeroglífico. Y sin embargo no somos capaces de reconocer ninguno de ellos. ¿Por qué?
no se podía representar ya, pero ¿qué es lo más característico de un toro? Sus cuernos, ¿no? Bueno, pues se puede dibujar algo así
. Y de ahí a
había un paso. Después ya el tema de la orientación horizontal o vertical del carácter fue una cuestión de estilo. Pero la transformación hacia la abstracción estaba hecha.
da
.
, casi siempre con puertas
, y de ahí
.
. La representación más rectilínea dio la gamma
. Insisto, olvidaos de la orientación.
pero por identificación con la puerta púbica (sí, sí, el triángulo, la matriz) se pasa a representar
. Qué cochina es la D.
acaba siendo
.
, por extraños motivos algunos dibujos se inclinan y hacen
.
. Está clara la evolución.
que se solía representar con la palma de la mano al final. Cuando se prohibió dibujar brazos se quedó el palo solo.
da
.
se convirtió en
.
y luego
. Es bonita la M.
da
.
o por
. Cuando se prohibió representarlo se pasó a la O que conocemos.
. La escritura tiende a estilizarse para hacer
. Una letra complicada.
.
. Está clara la reducción iconográfica.
. Pasó a
y de ahí se quedó sólo en las curvas. Es más fácil ver la evolución a la sigma griega
.
o
se estilizaron perdiendo un palo.Qué queremos decir con… “Pelandusca”
La prostitución, escuché decir una vez, es cosa tan antigua como la necesidad humana de procurarse placer. Y no es que haya sido un oficio monopolizado por las mujeres, pero las evidencias fisiológicas nos incitan a concluir que el sector que mayores servicios sexuales ha demandado en este campo ha sido el masculino. Por lo tanto, parece razonable pensar que el campo semántico para definir a las mujeres que han ejercido el arte de la satisfacción de la líbido varonil cuenta con tantos vocablos como sociedades requirieron de una voz para describir dicha profesión.
¿De dónde proviene el “regadío”?

En la historia de España, el regadío ha sido un elemento trascendental debido al clima excesivamente seco de la mitad sur peninsular. Fueron los romanos quienes introdujeron avanzadas técnicas de control y canalización del agua. La llegada de los árabes dio un gran impulso a estos sistemas e introdujeron otros más avanzados. Recordemos que eran poblaciones provenientes del otro lado del Mediterráneo, donde las condiciones climáticas requerían un mejor aprovechamiento de los recursos naturales. Los sirios construyeron en Valencia y Murcia los molinos e irrigaciónes (qanat) más avanzados de Oriente próximo. A tal complejidad llegó la política del agua que se organizó el “Comité del agua” en Valencia, que hoy día sigue existiendo, aunque su importancia va decreciendo. Durante la mal llamada “reconquista”, los cristianos desahogaron su odio contra el infiel destruyendo, entre otros elementos, parte de las canalizaciones, hecho constatado, entre otros, por el profesor Glick en Cristianos y musulmanes en la Edad Media.
Esta es la historia en las fuentes romanas y árabes, pero ¿cuándo se utilizó por primera vez el término “regadío” en las fuentes castellanas?. El primer documento que registra la palabra “regar” data de 1161. Es una palabra castellana que viene del latín “RIGARE”, que significa “regar o mojar”. De esta derivan otras palabras como regata (1222), que significa “reguera pequeña”, ”irrigar”, de 1490 o “regacho” 1495.
La historia secreta de la “guerra”

La palabra “guerra” en castellano data de 1037. Aquellos años eran los tiempos de Fernando “el Grande” de León, padre de Alfonso VI, y los últimos momentos del Califato de Córdoba. La anarquía militar, la disgregación de las provincias que constituían el mundo árabe peninsular, la consolidación de los reinos del norte y las razzias pintaban un panorama en el que la música más habitual eran las espadas en duelo y el sordo trotar de los caballos pertrechados.
El antecedente más inmediato lo podemos situar en un germanismo werra, que significaba ‘discordia’, ‘pelea’; o bien de wërra, que significaba ‘confusión’, ‘tumulto’. Sus derivaciones posteriores dieron lugar a Guerrero, sobre 1076; Guerrerar, que lo encontramos en documentos hacia 1140 y aguerrido, posiblemente tomado de los franceses tras la Revolución Francesa.
Os invitamos a ampliar la información aquí.
La historia secreta de la “historia”
Legajo de la “Grande e general estoria de espanna”, de Alfonso X ‘el sabio’.
“Historia” es una palabra castellana tomada del latín y este del griego “historía”. Significaba ‘búsqueda, averriguación’ y derivaba de “histor”, ‘conocedor, sabio’. La encontramos por primera vez en las fuentes castellanas entre 1220 y 1250, coincidiendo con la expansión de las crónicas sobre la historia de los territorios peninsulares (véase la imagen que publicamos).
Algunos de sus derivados son “historiador”, de 1295 e ”histórico”, que lo encontramos en documentos de 1490. La primera vez de que se tiene constancia en nuestras fuentes de la palabra “historiógrafo” es en 1438, lo cual es significativo del auge que tuvieron los estudiosos de esta materia en el Renacimiento, cuando el pasado se usaba para justificar el origen del linaje y los méritos que obstentaban la nobleza y la monarquía, y no como un intento de conocer los procesos acontecidos mediante una ciencia sistemática, como en la actualidad.



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